Primero debes preparar la intención correcta para poder dirigirte al Creador. Debes tener el deseo de hacer algo por Él, tal como el Creador lo hace por nosotros.
Cuando te posicionas de esta manera con el Creador y deseas recibir de Él con la intención de brindarle placer a Él en lugar de a ti mismo, entonces Él te da y sientes que te está llenando. A partir de ahí, entenderás cómo actúa.