El punto es que toda la esencia del trabajo personal radica en integrarse en la decena, aunque esto pueda llevar toda una vida o incluso más de una.
Fíjate cuánto tiempo ha tardado la humanidad en comprender que no hay otra opción que trabajar por la unidad. De lo contrario, estaremos en desacuerdo con la naturaleza misma de la Tierra, y ella nos borrará de su superficie. ¡Cuánto tiempo, sufrimiento y esfuerzo han sido necesarios para llegar a esta conclusión!
Todo el trabajo realizado antes de unirme a un grupo es simplemente una preparación para el trabajo real. Una vez que empiezo a integrarme en él, es como si una barra de progreso comenzara a avanzar lentamente, mostrando el porcentaje del programa que se está descargando. En la medida en que me incorporo al grupo, dejo espacio para que el pensamiento de la creación entre y me llene.
Cuanto más me vacío de mí mismo y me comprometo con la decena, más puede llenar el pensamiento de la creación mi conexión con el grupo. Esto se llama un Kli (vasija) corregido. De esta forma, me lleno y alcanzo la similitud y la adhesión con el Creador. Esta adhesión se profundiza y se fortalece continuamente.