No creo que se ponga peor todo el tiempo. Solo empezamos a exigir algo más del mundo, porque nos estamos desarrollando. Si miramos los ejemplos actuales de la política mundial, vemos que las personas ya empiezan a entender que no se pueden estar echando bombas, que de alguna manera se requiere del diálogo.
Creo que el mundo se está recuperando en algunas formas y comenzando a entender mejor lo terrible que es y cuánto tiene qué cambiar.