No, pero empiezas a pensar: ¿Qué puedo hacer por el Creador? Hay solo dos acciones aquí, recibir u otorgar, nada más.
Digamos que puedo dar, dado que está a mi alcance y lo tengo claro. Si doy a otros a mi alrededor, los exalto y los acepto, a mis ojos parecen más grandes y elevados que los demás. Esto es otorgamiento.