Lo más importante es la aspiración al Creador. Un poco menor en importancia es todo lo que puede llevarte a una acción por el bien del Creador. Luego hay otras acciones que juntas te llevarán en un futuro cercano a trabajar para el Creador, a unirte con tus amigos y a cumplir Sus deseos.
De este modo, una persona crea poco a poco una esfera en la que gira constantemente con sus amigos, con el grupo, con nuestras lecciones, etc.
Dentro de esta esfera, la persona empieza a dar importancia a cada dirección, como si la pesara. Así, se va organizando en él un sistema claro de aspiraciones: qué es importante, qué es secundario, etc.