Resucitar lo muerto, es revivir los cuerpos muertos. El cuerpo se refiere al deseo que no quiere hacer nada, bajo ninguna circunstancia y está contento de simplemente quedarse como está, este deseo se llama muerto.
Necesitamos preocuparnos por traer a la vida a los cuerpos muertos, es decir, por ayudarnos unos a otros a revivir nuestros deseos muertos y a sobreponernos a ellos.