No, no solo de los espirituales. Si a un amigo le falta algo, tú sientes ese deseo y te esfuerzas por cumplir hasta el deseo más simple.
Te incorporas en tu amigo, y él comprende tu acción, y la lleva a cabo en los demás. Así es como se forma un grupo cabalístico, trabajando para inculcarse mutuamente sentimientos de amor, atención y ayuda mutua. Como resultado, estos sentimientos unen a todo el grupo y lo dirigen desde sí mismo hacia el Creador.