Realmente espero que en el congreso demos un gran salto hacia la creación de nuestro órgano común de percepción. Entonces comenzaremos a sentir el mundo Superior en él, la existencia más elevada, la siguiente dimensión, llamada Hombre, Adam, cuando percibo todo no a través de mi cuerpo animal, sino a través del órgano que creé, a través de nuestra unidad, Adam antes de que se rompiera en pequeños pedazos, y ahora los estamos reuniendo.
Y tan pronto como los reunamos, aunque sea en una cantidad mínima, incluso de 10 a 20 personas, comenzaremos inmediatamente a sentir nuestra unidad, y dentro de ella sentiremos la sustancia Superior, el siguiente nivel de transformación, la matriz, la red que nos conecta.
En nuestro mundo solo sentimos las consecuencias de esta red común de conexiones, sentimos cómo hoy ya no somos capaces de separarnos los unos de los otros, que estamos en completa interdependencia mutua.
Estudiando la red de conexiones, empezaremos a entender por qué funciona así, cómo podemos entrar en ella, controlarla, estar mutuamente conectados cuando influimos en ella y cómo nos afecta, y de alguna manera, empezaremos a cambiar nosotros mismos. Pero no solo cambiar para sentirme mejor, porque el cambio no debe ser por mi bien animal, sino por el bien de algo Superior, ajeno a mí, absolutamente abstracto: «¡No quiero tratar en absoluto con mi cuerpo animal!».
¡Quiero empezar a percibir el mundo real! ¿De dónde vengo y adónde voy? ¡Y ya no quiero percibir este mundo! Déjame ver un 1% de él, para no tropezarme con las esquinas. En última instancia, quiero saber la verdad: «¿Dónde estoy? ¿Con qué propósito? ¿Por qué? ¿Cómo?», y esta verdad me ayudará a cambiar y a ser diferente.
En vez de existir en un vacío: Unificación de las Almas = Equivalencia con El Creador

