¡De ningún modo! ¡Absolutamente incomparable! Nada más puede reemplazarlo, es nuestro deseo más alto, más grande y más fuerte, lleno de eternidad, perfección y armonía; sientes la interconexión de todos los elementos opuestos, cómo se complementan y resuenan entre sí.
Esta sinfonía infinita y armoniosa te llena tan completamente que casi tienes la capacidad suficiente para pensar un poco y comprender cuán vasta y perfecta es.