Eso es cierto. Pero, ¿por qué necesitas seguir a alguien? ¡Síguete a ti mismo! Eleva tu alma, llénala un poco con la luz del Creador para que ilumine el camino en el que estás y avanza. Avanza, ¡no necesitas a nadie! Tienes una chispa del Creador dentro de ti y te llevará a Él.