En el artículo de Baal HaSulam, «Introducción al Estudio de las Diez Sefirot», ítem 68: Tenemos que saber que todas las inclinaciones, tendencias, y propiedades que han sido inculcadas en la persona, con la cuales se sirve a los amigos de uno, todas estas tendencias y propiedades naturales son necesarias para el trabajo de Dios.
Para empezar, éstas fueron creadas y grabadas en el hombre sólo debido a su rol final, que es el propósito último del hombre, como está escrito: «de aquel que ha sido desterrado, no te margines». Uno los necesita a todos para complementarse a sí mismo en las formas de recepción de la abundancia, y para complementar la voluntad de Dios.
Necesitamos todos los detalles de las relaciones que se desarrollan entre los amigos. Nosotros no retocamos, cancelamos, ocultamos o suprimimos nada, ni impedimos su desarrollo. Todas las aspiraciones tienen que despertarse, abrirse y desarrollarse en todos. Precisamente estas inclinaciones malas y buenas (no importa cuales sean) con respecto a la relación entre la persona y su amigo, debemos convertirlas después de todo en relaciones entre la persona y el Creador.
Esta es la razón por la cual aquel que no desarrolla la relación con su amigo, no está listo para estar ni un paso más cercano al Creador.
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