Simplemente veo que hay una completa convergencia interna con este deseo, nos unimos en pensamientos, sentimientos, comprensión y decisiones, nos convertimos en una entidad ayudándonos unos a otros.
Estos dos deseos, el tuyo y el mío, son diferentes en su origen, es decir, en el punto de partida tienes ciertos deseos y yo tengo otros, pero externamente en su implementación se vuelven similares y trabajamos juntos en perfecta armonía.
Si dos personas que ya se encuentran en un estado espiritual, es decir, un cabalista con un cabalista, se dedican a corregir deseos, entonces su trabajo conjunto va en contra del resto de deseos no corregidos. Crean dipolos, tripolos y cuadripolos y comienzan a funcionar como un organismo conjunto. Y así, es como si estuvieran siendo reconstruidos.