El Creador nos envía ira y rabia para probar cómo nos comportamos.
Pero debemos corregir nuestra impresión de estas cualidades y trasladarlas al camino del bien. Cuando estamos enojados, nos desconectamos de las cualidades del Creador, ya que éstas no existen en Él; como resultado seguimos separados de la santidad.
Si intentamos que la santidad, el otorgamiento, el amor y la conexión no nos abandonen e intentamos mantenernos en este estado, entonces se produce un acercamiento gradual a estas propiedades, y así nos corregimos a nosotros mismos.
Elevémonos por encima de la ira, y veremos cómo se transforma y desemboca en santidad.
Para compartir ¿Qué hacer cuando el resentimiento sofoca?

