Para esto, debemos sentir al Creador, conectarnos con Él, y transmitirle lo que está dentro de nosotros: nuestros deseos, nuestros corazones. Y entonces, todo funcionará.
Esto se puede dividir en varios pasos. Primero necesitamos unir todos nuestros corazones. Luego conectamos nuestro corazón con el Creador y transmitimos nuestra actitud desde él al corazón del Creador.