Nuestros sabios dijeron: Ábreme una hendidura en el arrepentimiento, como la punta de una aguja, y te abriré puertas para que entren carros y carretas. (Escritos de Rabash, Carta nº 48).
Eso significa que el Creador expande nuestra vasija, es decir, expande nuestros deseos y nos da otros adicionales. Estas son las acciones del Creador, y solo debemos pedírselas a Él.
Un deseo del tamaño de la punta de una aguja es un pequeño deseo inicial con el que una persona puede dirigirse al Creador, eso es suficiente. El Creador hace todo lo demás.