En este mundo, una persona construye un edificio y otra lo destruye. Pero en el futuro, uno lo construirá y otro lo habitará…
Después se llama “futuro”, un mundo que se acerca y viene, como está escrito en El Zóhar y que los sabios llaman “llegar a lishmá”. En ese momento, no construirán, se ocuparán de la Torá y las mitzvot y luego se sentarán, porque debido a que su objetivo es lishmá , los secretos de la Torá le son revelados y se convierte en una corriente que fluye (Rabash, Notas variadas, 285, “Una persona construye un edificio”).