Una cuerda para salvar el mundo

Así es la Torá: siendo enteramente pensamientos del Creador, es como una cuerda que el Creador lanza a las personas para salvarlas y sacarlas de las Klipot [cáscaras] (Baal HaSulam. Un discurso para la finalización del Zóhar).

 

Es como una persona que se ahoga en el río. Para poder utilizar esta ayuda del Creador, debemos unirnos y agarrarnos de esta cuerda. Es imposible hacer esto solos.

 

Aferrarse al extremo de la cuerda significa lograr al menos una mínima equivalencia de forma con el Creador. La Torá refleja los pensamientos del Creador y el Creador piensa en dar, otorgar y conectar a todos juntos. En esto podemos llegar a ser como Él.

 

Agarrar la cuerda significa estar juntos todo el tiempo en un solo pensamiento, mientras tratamos de sentirnos unos a otros y, desde nuestra conexión, aferrarnos al Creador para que, desde nuestro mutuo otorgamiento, lleguemos a otorgarle a Él.

 

Si somos capaces de tener una buena conexión entre nosotros, esto es suficiente para aferrarnos al extremo de la cuerda que nos une al Creador. Aquí todo depende de nosotros, de cuánto agarramos el extremo inferior de la cuerda más cercana a nosotros y queremos sujetar la cuerda para no perderla.

Más información sobre   Un solo pensamiento común en la decena

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