
Una nueva Vida #193 – Las festividades judías
Dr. Michael Laitman en conversación con Oren Levi y Nitzah Mazoz
Resumen
Las festividades judías son cíclicas, como marcas durante el año, ¿cómo nos guían para alcanzar comunicación cualitativa de amor y ayuda mutua?
El propósito de nuestro desarrollo es alcanzar el sentimiento de “ama a tu prójimo como a tí mismo”, lograr conexión. Abraham enseñó a sus estudiantes cómo desarrollarse de acuerdo a la fuerza general de la naturaleza. Él es el padre de la nación de Israel. Nuestro desarrollo incluye dos fuerzas, la fuerza del mal y la del bien, rechazo y conexión. Tenemos que desarrollar la fuerza positiva. Al final del cuarto exilio, necesitamos corregirnos a nosotros mismos y al mundo entero.
- Pesaj (Pascua): no pudimos superar el mal que nos fue revelado, es decir, descendimos a Egipto. Para celebrar el éxodo de Egipto, el ascenso por encima del egoísmo, llamado faraón, festejamos la Pascua.
- Shavuot: A los pies del monte del odio, acordamos ser como uno y recibimos la Torá.
- Rosh HaShana: el auto-examen que tenemos que hacer con respecto a la corrección del mundo a través de amar a los demás.
- El 9 de AV y el mes de Elul: comenzamos a ver cómo seguir el camino de la corrección antes de Rosh HaShana.
- Rosh HaShana: decidimos dirigirnos hacia la corrección, hacia la conexión.
- Yom Kippur: examinamos cuánto mal nos queda. En Yom Kippur nos atormentamos queriendo apartarnos del ego, del mal que hay en nosotros.
- Los diez días de penitencia, Sucot y Simjat Torá: el método de corrección que recibimos nos inspira alegría.
- La Sucá de paz simboliza que las fuerzas que están por llegar, nos abrazan y nos junta a todos.
- Janucá y Purim: dos paradas en el camino de la corrección del mal por bondad.
- El milagro de Janucá es conectar nuestras pequeñas fuerzas positivas, y recibir el triunfo del espíritu.
- Purim: la última corrección de todo el mal que fue revelado.
- El fin del proceso que comenzó en Pesaj (Pascua). Colgar Amán y sus diez hijos: todos necesitan acabar con su resistencia a la conexión y al amor.
- Tu BiShvat: hay cuatro niveles de fuerza del mal en la persona. Tu BiShvat simboliza la corrección en el nivel vegetal.
- El mes de Elul, Slijot (plegarias por el perdón): me auto-examino y descubro que realmente hay mal en mí y que estoy contra la conexión. La esencia de la petición del perdón es salir del mal y alcanzar amor entre nosotros. Es todo lo que necesitamos en el mundo; lo único que nos falta es conexión.
- Ayuno: simboliza nuestro deseo de abstenernos de nuestro ego, de alejarnos de él.
Cuando deseamos a otros “feliz fiesta”, debemos aspirar a cumplir esa festividad internamente.
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De Kabtv “Una nueva vida #193 – Las festividades judías” 4/jun/13
