A la luz de todo lo que está sucediendo en el mundo exterior y dentro de nosotros, debemos conectarnos aún más fuertemente y unirnos en torno al principio «No hay nada más que el Creador «.
De esta manera podemos despertar una conexión con la fuerza común de la Naturaleza que nos ayudará y nos dará razón, sentimientos, fuerza y oportunidades para una unidad cada vez mayor para avanzar constantemente hacia la corrección completa del mundo entero.
Se sabe que en nuestro mundo existen dos fuerzas: positiva y negativa, la fuerza del bien y la fuerza del mal, los estados buenos y malos. Pero, de hecho, esto no es así porque no hay ninguna fuerza maligna dirigida contra el Creador.
“No hay nadie más fuera de Él”; es decir, no hay ninguna fuerza que se oponga al Creador y todo lo que sucede proviene de una sola fuerza, la del Creador. Todo lo que Él hace tiene como objetivo acercarnos a Él, a pesar de la resistencia de la fuerza maligna que Él también controla.
Dos fuerzas emanan del Creador pero no se debe pensar que hay dos Creadores, uno bueno y otro malo. Es solo que la fuerza que actúa en detrimento nuestro es nuestro propio egoísmo que vive dentro de nosotros, por lo tanto necesitamos separar estas dos fuerzas dentro de nosotros para que la fuerza buena que podemos atraer del Creador comience a gobernarnos; de lo contrario, seremos gobernados por la fuerza del mal, como dijo el Creador: “Yo he creado la inclinación al mal”.
Este es nuestro trabajo: todo el tiempo, en cualquier estado, tratar de discernir que hay una sola fuerza en el mundo y que nuestro egoísmo actúa en contra de ella y no nos permite aferrarnos a esta única fuerza buena del Creador.

