Yom Kippur: Un pedido por la corrección

En el proceso del desarrollo espiritual, hay un estado especial llamado Yom Kippur (de la palabra “kapara” – “redención”), que significa la corrección de todos los pecados por los que la persona se arrepiente y pide ser redimida. 

Después de todo, está claro que nosotros mismos no podemos corregir nada y que los pecados que hemos cometido, no son nuestros en absoluto, porque es el Creador quien creó la inclinación al mal que gobierna sobre nosotros y nos obliga a pecar. 

No somos culpables de estar inmersos en nuestro egoísmo, que siempre nos empuja a pensar solo en nosotros mismos y no en los demás ni en el Creador. Por consiguiente, tanto los pecados, como su corrección, no son nuestra falta y tampoco nuestro mérito, porque el Creador lo hace todo. Él ha preparado para nosotros, todos los pecados y todas las correcciones correspondientes; y estamos entre lo uno y lo otro, como en un vicio. 

Nuestro trabajo es relacionar todo con el Creador, tanto los pecados, como las correcciones. Solo podemos conectar pecado con corrección, cuando entendemos y sentimos que ambos vienen del Creador y no de nosotros. El Creador está por encima de los pecados y por sobre las correcciones. Es una fuerza singular muy elevada, por encima de todo. 

Por eso, Yom Kippur es un día de alegría especial, que nos permite ascender incluso más allá de la creación, conectar con la fuerza superior y alcanzar su nivel. Todos los pecados y todo el egoísmo que ha sido creado por el Creador; así como las correcciones que se obtienen gracias a Él, son necesarias para que entendamos el nivel que se encuentra por arriba de las inclinaciones buenas y malas, es decir, para entender al Creador, quien no se puede alcanzar de ninguna otra forma. 

El Creador está separado de toda la creación y solo así se puede alcanzar esta esencia, a través de experimentar completamente nuestra separación. Cuando nos unimos unos con otros, nos unimos con el Creador. 

Ascendemos por sobre las transgresiones, por sobre el castigo y la recompensa y realizamos estas correcciones para que solo con su ayuda, alcancemos al Creador, quien está separado de toda la creación. El Creador ha preparado todos estos estados para nosotros, para que podamos alcanzarlo a Él: uno, único y unificado. 

Yom Kippur es el símbolo principal del proceso de alcance de la fuerza superior, que está separada de toda la creación. 

Sin la unificación, sin pensamientos sobre todo el Kli mundial y sin pensamientos sobre la ayuda mutua y sobre toda la humanidad, ni siquiera la más pequeña revelación espiritual, se puede alcanzar. Todas las naciones están destinadas a ascender por sobre su egoísmo individual y regresar al sistema de Adam HaRishon, para ser como una persona, como un solo deseo.

Yom Kippur es un estado espiritual en el cual la persona revela que su transgresión es que pensó que ella misma estaba transgrediendo y no vió que todo llega del Creador. Es decir, no reconoció que “No hay nada más aparte de Él”.  

Pensó que estaba haciendo todo por sí misma y evaluó sus pensamientos y deseos en su egoísmo. Pero ahora, quiere corregir sus errores, todos estos discernimientos impuros que no se relacionan al uno, único y fuerza superior unificada; y es por lo que pide y reza al Creador. 

Esta es la esencia del día del juicio (traducido literalmente, pero usualmente se llama El Día de la Expiación), el día en el que la persona quiere expiar y corregir todos los estados y clarificaciones que pudo no atribuir a la fuerza superior. A fin de cuentas, todo nuestro trabajo es atribuir cualquier cosa que pasa en el mundo a la fuerza superior y considerar que nosotros mismos solo somos la creación controlada al cien por ciento por ella. 

El ascenso de los 125 grados es una identificación gradual de uno mismo con la fuerza superior, hasta completar la total unificación con ella. Cuando corrijamos totalmente los Kelim – que fueron intencionalmente rotos por el Creador – y lo elevemos a Su nivel, entonces estaremos listos para comenzar el verdadero camino al entendimiento y la unificación con el Creador. 

Pero, estos son secretos que pertenecen al final de la corrección. Cuando juntos alcancemos esto, todas las creaciones que están ahora en este mundo y aquéllos que no están en él, entonces avanzaremos y descubriremos lo que el Creador ha preparado para nosotros, después de la corrección final. 

En Yom Kippur revelamos que no solo el bien, sino también el mal, llegan del Creador y tienen igual valor. La persona debe bendecir tanto el bien como el mal, porque gracias a ambas fuerzas, llega a la unificación con el Creador. 

Esta unificación con la fuerza superior es nuestro único objetivo común y por lo tanto, cualquier estado pasado debe percibirse como una invitación a la unificación. No importa lo que siento o lo que pasa en mi mente, mi corazón, mi cuerpo o en mis relaciones; a través de esto se me muestra dónde puedo agregar y fortalecer la unificación con la fuerza superior.  

El significado de ayunar en Yom Kippur es que actuamos solo por la fuerza de la fe, sin usar la fuerza de recepción. 

 

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