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Estamos en este mundo como niños jugando en la antesala

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Qué corregimos: las acciones o las intenciones?

Respuesta: Al corregir la intención, nosotros alteramos la acción. Es similar a una situación en la que es suficiente con aplicar una buena intención a un carro que está descompuesto y de pronto comienza a funcionar bien.

En este mundo, se nos “da la libertad” de hacer lo que queramos hasta que lo destruimos completamente. En la espiritualidad, mis acciones se me permiten sólo según la medida de exactitud de mi intención.

Todo depende de la pantalla: si sucede que la corriges, puedes usarla.

En este mundo se nos dio una oportunidad de jugar como niños y hacer lo que queramos con el fin de educarnos. No se nos permitirá entrar en la espiritualidad hasta que aprendamos cómo usar este mundo correctamente. Es por esto que se nos dice, “Este mundo es similar a una antesala a la espiritualidad”.

No hay acción sin intención. Sólo en esta esfera puede uno actuar sin una buena intención. Al actuar así, nos rebajamos cada vez más, hasta que finalmente nos damos cuenta de que realmente necesitamos traer correcciones. En la espiritualidad, ninguna acción es posible sin buenas intenciones. Aparte de las intenciones, no hay absolutamente nada ahí.

Por ejemplo, antes de ir a ver al doctor, yo necesito una intención correcta. Sólo en este caso me curaré completamente: corregiré mi alma y mi cuerpo. Sin embargo, si no tengo una buena intención, sólo doy tratamiento a mi cuerpo en lo corporal.

Entonces, esto significa que no hemos tomado ventaja de la posibilidad que se nos dio. La razón por la cual nos enfermos fue para elevarnos debido a la enfermedad que teníamos, en vez de curar solamente nuestros cuerpos físicos. Si continuamos actuando de esta manera, no lograremos la corrección, y el Creador tendrá que “dispararnos” en otros lugares y causar nuevos problemas para nosotros.

Si nuestras acciones están acompañadas por intenciones incorrectas, dañamos a todos a nuestro alrededor. Todo se trata de la garantía mutua. Si fallamos en corregir el punto de vista y desarrollar una actitud positiva, continuaremos cometiendo errores.

Cualquier cosa que nos suceda debe considerarse a través del prisma del grupo, a través de la unidad. Yo veo el mundo ya sea como corregido o como corrupto según mi grado de conexión con otros. Cualquier deficiencia con la que me tropiezo, depende solamente de mi separación o de mi unidad con los amigos. Esto es lo único que observo y eso se me revela en este mundo.

(97848 – De la 2° parte de la lección diaria de Cabalá del 1 de Enero del 2013, El Zóhar)

El fruto prohibido: Segundo intento fallido

 Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Cómo podemos explicarles a las personas que en realidad existe una sola alma de Adam HaRishón (el primer hombre)?

Respuesta: Existe un deseo de recibir y está lleno de Luz. Este estado es llamado Ein Sof (Infinito). No hay fronteras, tiene límites; sin importar el tamaño del deseo, la Luz lo llena al máximo. Esta es la razón por la cual en la espiritualidad todo se mide no por medio de parámetros cuantitativos, sino cualitativos. Si hay “un gramo” de deseo, hay “un gramo” de placer que se corresponde con él, y esto ya es Ein Sof, sin límites, la Luz y el deseo son iguales.

Al mismo tiempo, cuando el deseo de recibir llega a conocerse a sí mismo más profundamente, descubre dentro de él una mayor intensidad cualitativa hasta que alcanzar el círculo central llamado el alma de Adam HaRishón. Dentro de mi deseo de recibir, en mi Maljut, yo obtengo el del cual provine y por qué razón. Entonces realmente quiero unirme con la Luz, y recibir el alma de Adam HaRishón.

The-Forbidden-Fruit

Baal HaSulam nos da el ejemplo del huésped que le dice al anfitrión que quiere ser como él.

– Bueno, dice el anfitrión, haré eso por ti.

Entonces, el invitado elimina la Luz, pero, de hecho, actúa contra el anfitrión y comienza a alejarse de él en busca de un estado en el que pueda demostrarse a sí mismo y al anfitrión que puede ser como él, para demostrarle al anfitrión  su verdadero otorgamiento.

De la misma manera, Adam HaRishón quiso saborear del “árbol del conocimiento” usando todos los medios posibles, lo cual significa recibir la Luz en sus vasijas de recepción, con la intención de otorgar. Este fue el “pecado del árbol del conocimiento”, que es similar a la “ruptura de las vasijas” en el mundo de Nikudim, pero de una manera más revelada. Aquí ya hay detalles como: “serpiente”, “Eva”, el “Jardín del Edén”, y “El infierno”, es decir que hay partes enteras del deseo de recibir cuya esencia y meta ustedes ya la saben. Así que ustedes penetran en la profundidad del deseo que fue creado por el Creador. Éste se vuelve más detallado, más claro, más maduro, como una fruta que está madurándose en un árbol.

Esta fruta promete sabores maravillosos y evoca una gran pasión en ustedes. La primera probada fue realmente con el fin de otorgar: Adam y Eva recibieron toda la Luz de Ein Sof, pero aún no tenían el deseo completo con las Reshimot (genes espirituales) dirigidas hacia este placer. Pero más tarde, cuando las nuevas Reshimot, los nuevos sabores penetran en el deseo, ellos no pueden renunciar a la intención egoísta en el segundo intento, o más exactamente, no pueden evitar caer en la tentación. Después de todo, no existen “circunstancias restrictivas” en la espiritualidad. Allí todo se resuelve con el deseo, y si yo quiero robar, robo.

Ahora tenemos que corregir esos deseos, las vasijas. Cuando nosotros las corregimos, volvemos al alma corregida de Adán HaRishón.

¿Por qué es uno para todos? Esto se debe a que todos alcanzan la unidad con todos los demás. Después de todo, la corrección es en realidad la conexión con todos, gracias a la cual yo puedo alcanzar la vasija unida y recibir en ella la Luz única del alma. Ustedes no pueden corregirse a sí mismos por separado y dejar que ellos permanezcan en el “mal”. No hay tal cosa. Yo no me corregiré a mí mismo si no me conecto con todos y los corrijo a todos.

Por ello, finalmente yo llego a un estado en el que todos están corregidos y entonces soy llamado “justo completo”, es decir que yo me justifico y me juzgar a mí mismo y al mundo en la escala de méritos.

Imaginen que alguien que está junto a ustedes, hablando desde su corazón puro, dice que el mundo entero es bueno y que el Creador es bueno y benevolente y que el mal simplemente no existe. Ustedes lo miran y no entienden de dónde viene: “¿Tal vez deberíamos llamar una ambulancia? ¿Es que no ve lo que está sucediendo en el mundo?” Ustedes no lo entienden, pero él si te entiende; puesto que ya ascendido por la escalera del alcance espiritual, él alcanza el alma de Adam HaRishón completa y los ve a todos en Ein Sof. A pesar de que ustedes sienten nuestro mundo cruel en sus vasijas corruptas, ustedes también están allí.

¿Qué debemos hacer para sentir esto? Sólo una cosa, corregirnos a nosotros mismos. El mundo no cambia, ustedes cambian, y entonces lo ven de otra manera. Sólo en su percepción personal interna. Hoy en día ustedes están viendo todo a través del prisma de sus defectos, así que no vea la verdadera realidad, sino que se ven a ustedes mismos como son hoy…

(97730 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 8 de Enero del 2013″600.000 almas”)

El FEM advirtió sobre una posible quiebra de los sistemas financieros

Dr. Michael LaitmanEn las noticias (del “Informe de riesgos globales del 2013″ del Foro Económico Mundial): “Los principales riesgos económicos globales durante los próximos 10 años serán las bancarrotas de las instituciones financieras y de las divisas importantes, la imposibilidad de la disminución de las elevadas deudas de los estados y el aumento de la diferencia de ingresos entre ricos y  pobres”.

Mi comentario: Cuando ya se proyecta como un estado crónico de la próxima década, es algo amenazante, no hablamos simplemente de riesgos globales. Porque cada uno de ellos se desarrollará como un derrumbe del sistema. Cualquiera de ellos puede provocar terribles conflictos. Debemos buscar la causa común de todo lo que ocurre con la humanidad y durante la búsqueda se revelará la solución sobre la cual habla la Cabalá.

(97664)

Una vida inconsciente: ¿El libre albedrío no existe?

Dr. Michael LaitmanEn las noticias (de la Sociedad Max Planck): “Muchos procesos en el cerebro ocurren de forma automática y sin intervención de nuestra conciencia. Esto evita que nuestra mente se sobrecargue con tareas rutinarias simples. Pero cuando se trata de decisiones, tendemos a asumir que las tomamos con nuestra mente consciente. Esto ha sido cuestionado por nuestros resultados actuales. …”

“Los investigadores descubrieron que era posible predecir, a partir de señales cerebrales, que opción tomarían los participantes siete segundos antes de que tomaron su decisión de manera consciente. …”

“Esto sugiere que la decisión se prepara anticipadamente de forma inconsciente”.

Mi comentario: La decisión se toma por fuera de nosotros, por encima, pero no sólo en nuestro caso, sino en el caso de todos los objetos del mundo de acuerdo al principio: el vidrio comienza a romperse antes de que la bala lo impacte. Todo en el mundo ocurre de manera opuesta a lo que pensamos; nuestros pensamientos, decisiones y acciones no vienen al mundo desde nosotros, sino en el orden inverso, éstas provienen de “algún lugar” hacia nosotros… El Creador pasa a través de nosotros una serie de sensaciones, y nosotros tenemos que aprender a responder a ellas correctamente, reconociéndolo a Él en cada una de ellas… ¡y entonces llevaremos una vida consciente!

(97661)

Las etapas del amor por los demás

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Cómo suceden los cambios graduales que eventualmente nos llevan a un estado en el que mi prójimo se vuelve más importante de lo que soy yo para mí mismo? ¿Qué siento en cada estado?

Respuesta: Este tipo de cambio sucede en la persona sólo con la ayuda de la Luz que Reforma. A grandes rasgos, puede dividirse en cuatro etapas:

  1. Nosotros no sentimos a nadie que esté por fuera de nosotros; ellos nos parecen “sin vida”. Viven en algún lugar cerca de nosotros, pero no tenemos nada en común con ellos. Nos comunicamos con ellos, los abrazamos, cantamos canciones con ellos, pero aun así los consideramos “marionetas” que existen a nuestro lado.
  2. Más tarde, según la medida del nivel de aflicción por el que pasamos, el cual es provocado por nuestra preocupación de no estar avanzando lo suficientemente bien, comenzamos a preocuparnos: “¿Qué me sucederá?” En este momento, continuamos sufriendo y aplicando esfuerzos, pero aun así no entendemos en qué formas conectarnos con los demás. Esto no “penetra” en nuestros oídos; son sólo hermosas palabras, que he escuchado muchas veces…

La realidad, el proceso de aprendizaje, y todo lo que hacemos, se vuelve más y más importante para nosotros; nuestra preocupación por las relaciones con nuestros amigos aún no es lo bastante clara para nosotros. Aun no sentimos que nuestra conexión nos lleve a algún lugar. Nos parece sólo una especie de “moral” e incluso nos recuerda los mandamientos religiosos.

  1. Después, comenzamos a desdeñar todo lo que nuestros amigos hacen en el grupo: conexiones, bailes, cantos. No somos capaces de comportarnos de esta manera. Ante nuestros ojos, esto parece bastante frívolo; estamos de acuerdo en actuar de esta manera sólo porque crea una atmósfera buena y agradable y sabemos que tenemos que inspirar a nuestros amigos y permanecer juntos. Entonces, nos reunimos en comidas conjuntas con el fin de conectarnos un poco e incluso tal vez atraer hacia nosotros a nuevas personas. Esto es lo que pensamos.
  2. En este punto, reconocemos que sin importar lo que hagamos, nada nos funciona. Comenzamos a darnos cuenta que en este momento otras personas parecen más listas ante nuestros ojos. Comenzamos a pensar: “¿Cómo hacen eso?” Comenzamos a revaluar nuestra actitud y llegamos a la conclusión de que la unidad es importante.

Sin duda, ésta es el resultado del impacto de la Luz en vez de una consecuencia de las actividades mutuas entre los amigos. A pesar de ello, dado que aún seguimos participando en actividades en conjunto, la Luz Circundante desciende a nosotros. Nosotros comenzamos a considerar útiles nuestras actividades orientadas hacia la unidad, pero aún pensamos que son puramente teóricas. Continuamos hablando de ellas y continuamos leyendo y escuchando acerca del trabajo de grupo con más atención que antes; previamente ni siquiera prestábamos atención a los artículos que describen esas cosas. Pensábamos que “El prefacio a la sabiduría de la Cabalá”, “El estudio de las Diez Sefirot”, etc. eran dignos de leerse, pero el artículo “La última generación” nos recordaba las ideas comunistas.

Gradualmente, bajo la influencia de la Luz Circundante, comenzamos a darnos cuenta de que tenemos que trabajar en contra de nuestros egos y superarlos. Entonces, notamos que superar nuestro egoísmo y conectarnos con nuestros amigos son en realidad lo mismo; es imposible lograr esto de otra manera. Es factible sólo al estar en el grupo y exclusivamente a través de la conexión con los amigos.

Anteriormente, nosotros nunca valoramos las acciones externas y las desdeñamos hasta tal punto que deseábamos que no existieran “¿Por qué tenemos que unirnos con otros?” “Ama a tu amigo suena repulsivo… ¿Alguna vez has visto que suceda? ¿De qué estás hablando? Me avergüenza que los libros de Cabalá hablen de cosas como esas…”

De pronto, notamos que el contenido interno de nuestras acciones está totalmente orientado hacia la unidad, hacia la fusión de nuestras partículas internas, en vez de estarlo hacia los cuerpos físicos. Seguimos desdeñando nuestras conexiones físicas. Eso no nos lleva a unir nuestros puntos en el corazón, continuamos despreciando los “trucos” y “consignas” como: “¡Unámonos! ¡Sentémonos juntos y hablemos!”

Nosotros comenzamos a cambiar nuestra actitud hacia la unidad. De pronto nos damos cuenta de que se trata de conectar “los puntos en los corazones” con la ayuda de la Luz que Reforma. Es por eso que tenemos que permanecer en el grupo. Esto es diferente a pasar tiempo en el bar donde las personas se abrazan, cantan, y se sienten bien. Aquí, también nos sentamos juntos, podemos beber algo y abrazarnos aun cuando nuestra intención no sea unir nuestros cuerpos o algún ideal terrenal egoísta, sino tratar de acercar nuestros puntos en los corazones y pedirle a la Luz que nos impacte a nosotros y que conecte nuestros puntos. La Luz nos influye lo suficiente según el grado de nuestros esfuerzos mutuos y el grado de nuestro deseo por unirnos.

Así es como avanzamos. Pasar por esas etapas es esencial. Como resultado, nosotros estamos seguros de que nuestra presencia en el grupo y las actividades de grupo son necesarias para conectar los puntos en el corazón con la ayuda de la Luz. De este punto en adelante, dejamos de desdeñar la unidad. Ya sabemos que la realización espiritual se trata por completo de la unidad y nuestro avance de ahí en adelante se vuelve más obvio para nosotros. Al mismo tiempo, nosotros descubrimos una nueva dificultad en nuestro camino: tenemos que averiguar la manera de separar nuestro “yo” del punto con el que contribuimos a la unidad; debemos preocuparnos por darle más peso a la “exterioridad” que a nuestro propio “yo”. Para eso, también necesitamos la Luz. Sin embargo, esa es la siguiente etapa y también consta de cuatro sub fases.

 (97565 – De la 2° parte de la lección diaria de Cabalá del 7 de Enero del 2013, El Zóhar)

Mi alma está en los demás

Dr. Michael LaitmanComo Baal HaSulam dice en su artículo “600.000 almas”, en realidad existe una sola alma, un solo deseo, Maljut de Ein Sof (Infinito). La Luz que entra por el Creador está estampada en el deseo de recibir y esto le da sus diversas cualidades, pero en una forma opuesta. Entonces el deseo tiene que elevarse por encima de su forma que es opuesta a la Luz y asemejarse a ella. La oposición permanece; en realidad crea tanta intensidad, una conexión tal, que le permite al deseo entrar en la Luz, conquistarla y absorberla. Ahora hay espacio para esto.

Así sólo existe un deseo, y si la expresamos en palabras de manera diferente, se debe a que nosotros alcanzamos solo algunas partes, y ni siquiera partes sino diminutos granos de auto realización.

Es como una imagen holográfica, en la que cada una de sus partes lo incluye todo (M), pero en pequeña escala (m). Todos los detalles se mantienen, pero pierden la precisión inicial. Aquí existen las primeras diez Sefirot, pero la claridad es diferente.

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La pregunta es: Si existe una sola alma, ¿por qué somos tan diferentes unos de otros? Esto se debe a que, en general, en tal caso, todo tiene que ser mucho más simple, la misma alma se hace más pequeña y sus líneas se vuelven “borrosas”.

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Pero esto no es lo que realmente sucede, a cada uno le parece diferente, puesto que cada uno tiene su propia raíz del alma. En otras palabras, nosotros alcanzamos el alma general desde distintos “ángulos” por medio de nuestra incorporación mutua en todos.

Esto se debe a que el punto en el corazón está en realidad por encima del deseo de recibir, en los demás. Este es la raíz espiritual del alma individual, mientras que el deseo en sí mismo no vale nada por sí mismo. Por otra parte los “demás”, son el mismo concepto que todos, es decir Adán HaRishón (el primer hombre). Así que todos nosotros alcanzamos lo mismo pero desde diferentes perspectivas, hasta que estos conectan. Es así para que podamos ayudarnos unos a otros a alcanzar el atributo de otorgamiento.

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Ahora yo le atribuyo mi alma al deseo de recibir, que en realidad no existe. Mi alma está en los demás, y yo tengo que trabajar por fuera del deseo, por fuera de mí, “al otro lado de mi piel”, al adquirir una capacidad para otorgar, vasijas de otorgamiento. Yo tomo el deseo de los demás y recibo de ellos MAN (una petición por corrección), y les doy lo que ellos quieren, y así desarrollo mi alma, mi inclinación, el anhelo hacia el exterior…

 (97816 – De la 4º parte de la lección diaria de Cabalá del 9 de Enero del 2013, “600.000 almas”)

¡Por favor, no te quedes atrás, sigue adelante!

Dr. Michael LaitmanPregunta: ¿Si yo no levanto un dedo sin una orden de Arriba, qué puedo hacer con el fin de ayudar a mi corrección, dónde está mi libre albedrío?

Respuesta: Nosotros no tenemos libre albedrío en lo que respecta a nuestra corrección. Nuestro libre albedrío está solamente en la aceleración de la corrección. Tú no necesitas ahondar en los estados que experimentas. Cuánto más profundices en ellos,  más dilatarás y demorarás tu avance.

El único acto beneficioso que puedes hacer es acelerar tu corrección. Esto no depende en absoluto de los estados que se te revelan. Esto sólo depende de tus acciones de incorporación y de tu conexión con los demás.

De modo que nuestro trabajo es muy sencillo, y podríamos decir incluso que es muy primitivo. Todo lo que necesitas hacer, sin importar lo que te suceda y por encima de esto, es anhelar constantemente la conexión. Como resultado de este trabajo, descubrirás que tienes una mente nueva, nueva sabiduría y nuevas sensaciones solo gracias al hecho de que tú avanzas continuamente en esta única dirección, como “un buey al trabajo y un burro a la carga”.

 (97813 – De la 1° parte de la lección diaria de Cabalá del 8 de Enero del 2013, “Introducción al Estudio de las Diez Sefirot”)

Lección diaria de Cabalá – 01.15.13

Preparación para la Lección

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Escritos del Rabash, Shlavei HaSulam, “Artículo 12”

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El Libro del Zóhar, extracto seleccionado, Parashat “Shla Leja”: ítem 63, Lección 5

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