entradas en 'Espiritualidad' categoría

“¿Cómo mejoramos la salud espiritual?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Cómo mejoramos la salud espiritual?” 

Salud espiritual es un estado en el que nos conectamos positivamente con los demás, para atraer la espiritualidad, es decir, un estado en el que estamos unidos, con una intención común de amor y cuidado por los demás.

Es un estado en el que establecemos conexión con la fuerza superior de amor, otorgamiento y conexión, que llena la realidad con nuestra intención común de conectarnos como una única alma, con esas cualidades en nuestras conexiones. 

Al hacerlo, evocamos a la fuerza superior de amor, otorgamiento y conexión, una fuerza que en la sabiduría de la Cabalá se llama “luz que reforma”, nuestra conexión con esa fuerza nos une en una intención común de amar, cuidar y dar a los demás. 

                                 

Algunos intentan alcanzar por sí mismos el estado de salud y bienestar espiritual, piensan que pueden hacerlo. Pero, solos no pueden alcanzar nada espiritual. 

Para lograr salud y bienestar espiritual, es necesario sentir que estamos en el campo de la fuerza superior, la fuerza de amor, otorgamiento y conexión y que dependemos de esa fuerza. Si entendemos el grado en el que dependemos de esa fuerza, para mantener nuestra conexión con la espiritualidad, enfocaremos nuestros esfuerzos, demandas y plegarias en esa fuerza, parecido a la forma en que el niño sostiene la mano de sus padres, sin soltarse. Buscaremos esa fuerza, con el propósito de que se realicen mejoras y correcciones en nosotros, es decir, beneficiar a los demás y a la naturaleza, por encima de los pensamientos y deseos que dan prioridad al beneficio propio. Luego, pedimos un cambio en la dirección de estos pensamientos, para que sean de amor, otorgamiento y conexión positiva, semejante a la dirección de otorgamiento de la fuerza superior.   

Así, avanzamos hacia el estado de salud espiritual y bienestar, al aprender sobre espiritualidad, participando en un entorno que apoya nuestro progreso espiritual y atrae la influencia de fuerzas espirituales (“luz que reforma”). Ese proceso se da hasta que descubramos el punto en que somos espiritualmente insanos, en otras palabras, hasta alcanzar un estado llamado en Cabalá, “reconocimiento del mal” , donde vemos que somos opuestos y nos resistimos a la espiritualidad, a nuestra naturaleza egoísta. En esos estados, gradualmente desarrollamos una exigencia verdadera por la salud y el bienestar espiritual, en Cabalá  se le llama “corrección” , es decir, corrección de nuestro ego, que nos lleva del odio y la división, a su opuesto, altruismo, que nos conduce a la unidad y al amor -cualidades del alma. 

Así es como nos volvemos espiritualmente sanos. Nos colocamos en el lugar de la fuerza superior de amor, otorgamiento y conexión y nos hacemos cada vez más como esa fuerza, hasta que descubrimos completamente la espiritualidad. 

De esta forma, debemos buscar fortalecer la conexión humana y hacerla más positiva, con lazos de amor, cuidado y otorgamiento. Eventualmente descubriremos la gran alma única de la que somos parte, percibiremos y sentiremos que somos células y órganos, en complementación mutua, para sustentar la salud espiritual del sistema.  

Por ahora, estamos muy lejos de ese estado. Aún tenemos que empezar un proceso de reconocimiento de nuestra interdependencia e interconexión, de forma positiva, donde cada quien se enfoca en amar, otorgar y conectarse positivamente, por encima de las formas egoístas de indiferencia, apatía, división y odio que sobresalen. Deberíamos ser sabios, para aprender y discernir las leyes de garantía y responsabilidad mutua que forman el sistema espiritual, las cuales deben llevarnos a una búsqueda activa de la forma en que podemos atraer las fuerzas positivas a nuestras conexiones y determinar un estado espiritual sano de paz, armonía y equilibrio entre nosotros. 

Basado en una lección de Cabalá del Congreso mundial de Cabalá en New Jersey de 12/may/12.  Escrito/editado por estudiantes del cabalista Dr. Michael Laitman.

“¿Qué es espiritualidad?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Qué es espiritualidad?” 

Espiritualidad es cuando quiero que los demás y la naturaleza disfruten de todo lo que yo hago y que el placer que va a los demás y a la naturaleza no me pertenezca de ninguna manera.

Lo opuesto a la espiritualidad es la corporalidad, que es cuando quiero disfrutar sólo en beneficio propio.

Basado en la lección diaria vespertina de Cabalá con el cabalista Dr. Michael Laitman del 13/mar/21.  Escrito/editado por estudiantes del cabalista Dr. Michael Laitman.

¿Cuáles son los cinco hechos del amor espiritual?» (Quora)

Michael Laitman, en Quora: «¿Cuáles son los cinco hechos sobre el amor espiritual?«

1) El logro del amor espiritual y de la conexión espiritual sólo pueden suceder por encima de las sensaciones de odio y rechazo. Si amamos a los demás sin haber construido el amor por encima del odio y del rechazo, no es amor espiritual.

2) En la Torá está escrito sobre el alcance del amor espiritual: «el amor cubrirá todos los crímenes» (Proverbios 10:12).

3) El alcance espiritual requiere aferrarse a la regla de «El amor cubrirá todos los crímenes» y que no podemos retener el amor sin sentir los «crímenes», es decir el odio y el rechazo a los demás. Por tanto, la actitud hacia el amor y el odio debe tener la misma importancia. Alcanzamos la espiritualidad entre ambos, los que desean alcanzar la espiritualidad necesitan tener ellos mismos y por igual, amor y odio o conexión y rechazo.

4) El ego humano, que es el deseo de disfrutar a expensas de los demás, es la causa de sentir odio y rechazo hacia otros; es una cualidad “anti-espiritual”. Por eso, desarrollar amor espiritual requiere sentir odio y rechazo para iluminar el rechazo de la espiritualidad a nuestro ego, después tomar la decisión de restringir el ego y por encima del ego, desarrollar una actitud de amor y conexión hacia los demás. Esa actitud debe ser constante, donde sintamos amor y odio simultáneamente y elegimos el amor por encima del odio. Es diferente a nuestro mundo corpóreo, donde amamos y odiamos en diferentes momentos. Mantener estas cualidades juntas nos da acceso a la sensación de eternidad.

5) El desarrollo y descubrimiento del amor espiritual por encima de su opuesto, odio y rechazo es el «arte» de la espiritualidad. En el lenguaje de Cabalá, se expresa así: el Partzuf espiritual (entidad o identidad espiritual) toma su Aviut (grosor del deseo egoísta), que es la sensación de odio y total falta de conexión con los demás y a través del Tzimtzum (restricción) del deseo egoísta, el Partzuf se eleva por encima del Aviut para conectar—elevando mucho más la importancia de los valores de conexión por encima de la inclinación egoísta natural—y en la medida de lo opuesto entre las cualidades de amor/conexión y odio/rechazo, se descubre el nuevo Partzuf, superior, más espiritual y generoso: en medio del Aviut (grosor del deseo egoísta) abajo y del Zakut (pureza) arriba.

Video disponible en Inglés

Basado en la lección diaria de Cabalá del 27 de enero de 2021. Escrito / editado por estudiantes del cabalista Dr. Michael Laitman.

“Si la espiritualidad es el viaje de toda la vida, ¿cómo saber si progresaste o no?” (Quora)

Michael Laitman, en QuoraSi la espiritualidad es el viaje de toda la vida, ¿cómo saber si progresaste o no?” 

La espiritualidad es la cualidad de amor, otorgamiento y conexión positiva que se revela en nuestra conexión como una sola alma. En contraste, la corporalidad es la cualidad de recepción y caracteriza la percepción que tenemos en este mundo.

Por eso, el progreso espiritual requiere de un método de conexión mutua y descubrir nuestra conexión eterna y perfecta como una sola alma, por encima de nuestro estado corporal de transitoriedad y separación de este mundo.

Por eso, el progreso espiritual se revela después de que, con nuestra conexión, intentamos asemejarnos a sus conexiones puramente altruistas y descubrimos nuestra oposición a la espiritualidad: que somos egoístas y constantemente queremos recibir satisfacción para nosotros mismos. Sentimos esa oposición como un “crimen” del cual necesitamos separarnos y elevarnos por encima. Más aún, nuestra cualidad corporal permanece con nosotros como la base sobre la cual nos elevamos hacia la espiritualidad. Como tal, una y otra vez, sentimos más y más este choque de cualidades, mientras más intentamos progresar espiritualmente.

Por lo tanto, al involucrarnos en un entorno de buscadores espirituales como nosotros, que nos apoye, que desee alcanzar la espiritualidad y aplicar el método de conexión -la sabiduría de la Cabalá- que nos permite atraer las fuerzas de amor y otorgamiento desde nuestra raíz espiritual como un alma, eventualmente descubrimos que somos indiferentes hacia los demás y sentimos rechazo mutuo y vemos todo tipo de cualidades negativas en otros.

En realidad, esas revelaciones son señales positivas de progreso espiritual, donde las fuerzas espirituales de amor y otorgamiento (llamadas “luces”) que atraemos, revelan la distancia entre nosotros -el grado en el que somos opuestos y diferentes de nuestro estado espiritual como una sola alma- y a partir de esa revelación de opuestos, podemos establecer una forma espiritual de conexión mutua y progreso espiritual.

El progreso espiritual es sentido como una necesidad y anhelo, cada vez mayor, de conectarnos de forma positiva con otros ¿y cuándo sabemos que necesitamos una conexión espiritual con otros? Cuando sabemos el grado en el que nos rechazamos mutuamente, no nos queremos y tenemos todo tipo de quejas unos contra otros. En esta coyuntura podemos decir que la ruptura del alma comienza a revelarse, es decir, el punto a partir del cual originalmente nos separamos de nuestra percepción y sensaciones como un alma única, donde todos funcionamos como parte de un todo más grande y así sentimos la vida eterna de ese todo.

Se revela el deseo tosco que nos separó y debemos trabajar en no cancelarlo ni revocarlo, sino, por encima de él, comenzar a construir la conexión. De manera que la conexión espiritual que construimos no neutralice el rechazo entre nosotros, sino que existan juntos.

Por lo tanto, el progreso espiritual es un proceso de incrementar la sabiduría y el crecimiento interno, madurar nuestro entendimiento y habilidad para aferrarnos, al mismo tiempo a dos estados opuestos; recepción y otorgamiento, egoísmo y altruismo, odio y amor, que vivirán entre nosotros y nos relacionamos con cada cualidad negativa que surge en nosotros, como la base por encima de la cual aplicar cada vez más anhelo por el amor, el otorgamiento y la conexión positiva.

Este es el significado de “dices una bendición por lo malo que cae sobre ti y también lo hace por lo bueno” (Masejet Berajot 9:3), porque todo lo malo y lo bueno salen a la luz, sólo para que revelemos más y más conexión positiva entre nosotros y en última instancia, descubramos nuestra conexión como una sola alma en contacto con la fuerza de amor, otorgamiento y conexión (llamada “Creador”) que nos da vitalidad. El resultado de este progreso espiritual es la sensación de eternidad, perfección y verdad, la cual en la sabiduría de la Cabalá es llamada “la revelación del Creador a sus seres creados en este mundo” (cabalista Yehuda Ashlag [Baal HaSulam]. “La esencia de la sabiduría de la Cabalá”).

Basado en la lección diaria de Cabalá con el cabalista Dr. Michael Laitman 28/feb/21. Escrito/editado por estudiantes del cabalista Dr. Michael Laitman

¿El amor espiritual es diferente del amor que conocemos? Si es así, ¿podemos hacer algo para nutrirlo?» (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿El amor espiritual es diferente del amor que conocemos? Si es así, ¿podemos hacer algo para nutrirlo?

El amor que conocemos o amor corpóreo, implica amar a quien sea o lo que sea que nos place. El amor espiritual, por el contrario, se basa en sentir distancia interior, rechazo y oposición a los demás y construir el amor sobre esa distancia.

En otras palabras, el amor que conocemos es el que aparece en nuestro ego innato, donde sentimos atracción y cercanía natural entre nosotros. Todo el que siente ese amor, lo hace con base en el cálculo de que finalmente se beneficiará de ese amor. Ese es el cálculo de nuestra naturaleza egoísta, que es el deseo de disfrutar de personas y cosas. Por tanto, según el amor que conocemos—amor corporal—a veces sentimos amor, atracción y cercanía y en otras ocasiones, odio, rechazo y distancia.

El amor espiritual requiere sentir distancia, rechazo y oposición, junto con una actitud de amor, conexión y atracción que construimos por encima de esas sensaciones. En nuestra realidad actual, no podemos sentir simultáneamente amor y odio hacia los demás, lo sentimos en diferentes momentos. El amor espiritual, por lo tanto, requiere un gran arte en el proceso espiritual de elevarse por encima del ego, para conectarnos positivamente con los demás y necesitamos volvernos dignos de alcanzar ese elevado nivel de amor.

Sin embargo, estamos alcanzando un nivel en nuestro desarrollo en el que nos preparamos cada vez más para experimentar el amor espiritual. Por un lado, vemos que el amor que conocemos nos da a más y más problemas. Mientras más grande se vuelve nuestro ego, más exigimos satisfacción y más difícil nos resulta lograrla. Por otro lado, nos estamos preparando para ser más maduros.

Los alimentos dulces pueden ayudarnos a ver el ejemplo de este proceso de maduración. A los niños generalmente les gustan los alimentos dulces, que sólo son dulces, pero cuando crecemos, a menudo nos gusta comer alimentos dulces junto con o después de algo picante, amargo o ácido. Mientras más maduramos, menos podemos disfrutar de una sola cosa, requerimos una cosa y su opuesto.

También sentimos cómo si hubiéramos experimentado sólo estados positivos en la vida, sin necesidad de esforzarnos ni superarnos, sin sentir límites ni críticas, así sentiremos que a nuestra vida le falta algo. Estamos construidos de forma que deseamos tener puntos fáciles de entender para otros cálculos, por eso, desarrollamos la necesidad de agregar amargura, acidez y especias para saborear y disfrutar la dulzura. Esta tendencia surge de la base de nuestra existencia, donde—los seres creados—fueron creados originalmente en oposición a la naturaleza: la naturaleza es una cualidad de amor que únicamente desea otorgar placer y satisfacción y nosotros estamos hechos de una cualidad opuesta que sólo desea recibir placer y satisfacción.

Por eso, para que podamos «saborear la dulzura» del amor espiritual, necesitamos alcanzar la cualidad de amor y otorgamiento que no existe en nuestra naturaleza receptiva innata, necesitamos construir esa cualidad en nosotros, por encima de nuestro rechazo y distancia naturales de esas cualidades. Esto es posible con la guía de un método—la sabiduría de la Cabalá—los cabalistas han escrito sobre el amor espiritual—»El amor cubrirá todos los crímenes» (Proverbios 10:12)—donde los “crímenes” son la distancia, el rechazo y la oposición que sentimos en nuestro ego. Cuanto más implementemos tal forma de amor en nuestro desarrollo espiritual, más alcanzaremos todo lo que la naturaleza ha dispuesto para que logremos nuestro propósito último de existencia: la sensación de amor en su perfección, plenitud y eternidad.

Basado en la lección diaria de Cabalá con el cabalista Dr. Michael Laitman 29/ene/21. Escrito / editado por estudiantes del cabalista Dr. Michael Laitman.

Foto de Tamanna Rumee en Unsplash.

“¿Puede describir su experiencia de despertar espiritual?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Puede describir su experiencia de despertar espiritual?”

Comenzamos nuestro ascenso espiritual al tener un deseo enteramente egoísta, que quiere solamente recibir para su beneficio personal y después una diminuta chispa de deseo espiritual surge dentro de nosotros. 

El deseo espiritual es el de amar, dar y tener una conexión positiva con todos. Sin embargo, inicialmente no sentimos este deseo como tal, en su lugar lo sentimos como un vacío interior entre nuestros deseos egoístas. Despierta profundas preguntas acerca de nuestra verdadera identidad y nuestro significado y propósito en la vida. 

Preguntas existenciales como: “¿Cuál es el significado de la vida?”  y “¿Por qué estoy aquí?” nos impulsan a buscar respuestas. Si esas preguntas nos molestan lo suficiente, nos embarcamos en un viaje por nuevos y diferentes entornos, en comparación con aquellos en los que crecimos, leemos todo tipo de textos y llegamos a varios maestros y grupos. 

Si preguntamos sinceramente acerca del significado de nuestra vida, eventualmente llegamos a la sabiduría de la Cabalá, que fue diseñada específicamente para responder esta pregunta. La sabiduría de la Cabalá es también llamada “sabiduría de la conexión”, ya que guía de manera metódica el proceso para conectarse positivamente con el fin de descubrir nuestra unidad definitiva, entre nosotros y con la naturaleza, como una sola alma, con la fuerza de amor y otorgamiento que habita  en la naturaleza y que nos sostiene a todos juntos. 

Aprendemos acerca de principios fundamentales de la realidad en la que vivimos. Alguna vez existimos como una sola alma llamada “alma de Adam HaRishón”, la cual se fragmentó. La fragmentación de Adam HaRishón hizo surgir nuestro estado como lo conocemos en este mundo, donde nos percibimos unos a otros como seres separados, y nos sentimos alejados de la naturaleza. 

Sin embargo, si bien existimos en esta percepción de separación, en la sabiduría de la Cabalá, tenemos una pequeña chispa, llamada “punto en el corazón” que pertenece a nuestro estado conectado como alma completa, antes de que se fragmentara. Este punto en el corazón despierta preguntas existenciales en nosotros y nos impulsa a buscar cómo poder, en última instancia. descubrir nuestra alma perfectamente conectada, armónica y eterna. 

Al comenzar nuestros estudios de Cabalá, aprendemos la diferencia entre humanos y animales, que los humanos tienen la inclinación egoísta adicional hacia el amor por sí mismos que no se encuentra en el mundo animal. Quien siente este amor propio egoísta, la sensación de ser único, puede también llegar a la sensación de que es una inclinación malvada y que, para descubrir la espiritualidad, necesita elevarse por encima de esta inclinación malvada con el fin de descubrir una “buena inclinación”. 

La buena inclinación es la de conectarse e integrarse con otros. Al colocarnos a nosotros mismos en una conexión así, invitamos fuerzas espirituales que habitan por encima del punto donde se fragmentó el alma de Adam HaRishón y con la influencia de esas fuerzas espirituales, eventualmente llegamos a descubrir nuestra verdadera conexión, como una sola alma. Esa revelación abre una imagen completa de la realidad y una sensación de conexión absoluta, armónica, perfecta y eterna. 

Basado en la lección diaria de Cabalá con el cabalista Dr. Michael Laitman 26/ene/21, escrito/editado por estudiantes del cabalista Dr. Michael Laitman.

“¿Puede una persona ser considerada espiritual sin ser religiosa?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: “¿Puede una persona ser considerada espiritual sin ser religiosa?

Si, así es. La espiritualidad se enfoca exclusivamente en otorgamiento, mientras que la religión existe dentro de la esfera corporal, que es recepción y tiene esa intención. No obstante, puede ser incierto juzgar a la gente por sus acciones.

La espiritualidad exige que nunca se divida la creación en fuerzas opuestas, distintas y contradictorias, sino más bien que se atribuya todo a una única fuerza de amor y otorgamiento que está detrás de todo.

El ascenso espiritual se alcanza al atribuir a una única fuerza, eso que aparece ante nosotros, como bueno y malo. En otras palabras, la fuerza superior que se relaciona con nosotros con actitud de otorgamiento y amor, sostiene una “conversación” con nosotros usando las fuerzas del bien y el mal, para guiar nuestro desarrollo hacia el descubrimiento eventual de esa fuerza que está detrás de todo. Durante el proceso, nos adherimos a la fuerza espiritual que percibimos de arriba en nuestra realidad corporal y ascendemos los peldaños de la escalera espiritual.

Aunque en el camino espiritual, se pueden realizar todo tipo de costumbres religiosas, como producto de nuestra formación, educación, cultura y las tradiciones del país. Pienso que es positivo tratar la religión de esa forma.

Pero, la religión no debe reemplazar el progreso espiritual, porque el alcance sublime de la fuerza espiritual de otorgamiento y amor, debe estar por encima y más allá de todo lo demás. La religión en sí misma no interfiere con este alcance. Lo que puede hacernos retroceder del alcance espiritual es pensar falsamente que la religión puede sustituir a la espiritualidad. En otras palabras, acciones físicas y rezar según palabras escritas y de acuerdo a cierto horario, no nos conduce al alcance espiritual. Descubrimos la espiritualidad al desear tener y practicar las cualidades de la fuerza espiritual  -amor y otorgamiento- entre nuestras propias cualidades y relaciones, como está descrito en el principio, “Ama a tu prójimo como a tí mismo”.

En otras palabras, las intenciones, pensamientos y deseos son de suma importancia, nuestras acciones son secundarias. Muchos religiosos actúan por hábito, fueron educados desde su infancia para hacerlo, sin pensar. Pero no hay ascenso espiritual al hacerlo.

La espiritualidad, es decir, la intención de amar y otorgar, no se alcanza con acciones religiosas, sino con la conexión positiva con los demás en una intención común. Las acciones religiosas, sin embargo, no se cancelan. Son como una rama que simboliza la raíz espiritual y se puede seguir en esa cultura. Esas costumbres no interfieren ni ayudan al avance espiritual. Simplemente nos recuerdan que hay acciones espirituales, por eso debemos preservarlas a lo largo de las generaciones.

Video disponible en Inglés

De la lección diaria de Cabalá del 20/nov/11. Escrito / editado por estudiantes del cabalista, Dr. Michael Laitman.

“¿Por qué es tan elusiva la verdad espiritual?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: ¿Por qué es tan elusiva la verdad espiritual?

¿Qué es la espiritualidad? La espiritualidad es la cualidad de amor, otorgamiento y conexión. Por eso es tan elusiva. Está oculta de nosotros pues es altruismo total, en tanto que nuestra cualidad es la opuesta, egoísmo total.

 

Entonces llega la pregunta: ¿está oculta la espiritualidad de nosotros o nosotros ocultamos la espiritualidad, al no tener interés en reconocer su existencia? De acuerdo a nuestra naturaleza receptiva, deseamos únicamente la satisfacción corporal. La idea de disfrutar exclusivamente al otorgar, sin recibir a cambio nada en absoluto, es ajena a nosotros.  

Ese es todo el problema. Nadie ni nada de la espiritualidad está oculta para nosotros. Existimos dentro de una realidad espiritual y si pudiéramos expandir nuestras vasijas de percepción y sensación, veríamos que sólo existe una única fuerza de amor, otorgamiento y conexión. Sin embargo, cuando vemos el mundo a nuestro alrededor, parece una imagen completamente opuesta a aquella de amor puro, otorgamiento y conexión.  

Esta oposición es para que desarrollemos un deseo sincero de entrar en equilibrio con la realidad espiritual que nos rodea, para que nuestras relaciones y actitudes hacia los demás, se vuelvan de amor, altruistas y positivamente conectadas, como en la cualidad de la naturaleza misma.  Durante el proceso de adaptación de nosotros hacia la realidad espiritual de amor, otorgamiento y conexión, no cancelamos el ego innato humano ni nuestros deseos corporales. La única transformación que necesitamos hacer es revelar la verdad espiritual en nuestra intención: restringir nuestra intención egoísta de gozar a expensas de los demás y de la naturaleza e incrementar nuestra intención de amar, otorgar y conectar puramente “en favor del otorgamiento”, es decir, sin querer nada a cambio. En otras palabras, para descubrir la realidad espiritual, que se cumple con la cualidad de amor, otorgamiento y conexión, sólo necesitamos transformar nuestra intención, de egoísta a altruista y así entraremos a toda una nueva percepción y sensación de la realidad: aquella que es ilimitada, tranquila y totalmente equilibrada.  

Basado en la lección diaria de Cabalá del 17/nov/10, “La esencia de la religión y su propósito”. Escrito/editado por estudiantes del cabalista, Dr. Michael Laitman.

“¿Cuáles son los principales síntomas del despertar espiritual?” (Quora)

Michael Laitman, en Quora: ¿Cuáles son los principales síntomas del despertar espiritual?” 

Hemos evolucionado por miles de años y en cierto punto, comenzamos a despertar hacía preguntas acerca del significado y propósito de nuestra vida. Es el primer despertar que recibimos hacia la espiritualidad y se vuelve nuestra principal preocupación en el momento en que comenzamos a elevarnos por encima de nuestra existencia animal. 

A diferencia de los animales, nuestros deseos evolucionan de una generación a otra. Sentimos los deseos del siguiente nivel de evolución, nuestra sensación de vacío crece constantemente, nos obliga a buscar nuevos y diferentes tipos de satisfacción. Y gradualmente desarrollamos una pregunta más y más pronunciada acerca del significado de la vida y nos preocupa cada vez más. 

Ideas cada vez más nuevas surgen en nosotros y como resultado de nuestros deseos insatisfechos, desarrollamos sistemas cada vez más complejos . La ciencia también se desarrolla en relación a las preguntas que tenemos en cada generación, podemos ver la gran diferencia entre la ciencia de hoy y la ciencia de hace algunos siglos. 

Más aún, la pregunta acerca del significado y propósito de la vida se manifiesta primero y antes que nada, en ciertos individuos. En el transcurso de la historia, hemos sido impulsados a descubrimientos en varias áreas, música, literatura, poesía, ciencia y tecnología, Nuestros deseos constantemente crecen de acuerdo a una escala que empieza en las simples necesidades de sobrevivencia -comida, sexo, familia- a deseos sociales -dinero, honor, control y conocimiento. De una generación a otra, nuestros deseos se vuelven cada vez más refinados. 

De acuerdo al gran cabalista, Arí (Rav Isaac Luria), la pregunta acerca del significado y propósito de la vida comenzó a surgir en la humanidad como un todo hacia el final de la edad media e inicios del renacimiento. Las revoluciones tecnológicas, científicas y culturales en Europa comenzaron a provocar el surgimiento de una actitud totalmente nueva hacia la vida y la religión. Muchas personas comenzaron a dejar de temer por no ser religiosas y ser castigadas por disidencia, eso señaló que los deseos de la humanidad crecían hasta un nuevo nivel, donde las creencias se quedaban cortas en la nueva exigencia de pruebas que había comenzado a evolucionar. 

En el comienzo de la «Introducción al estudio de las Diez Sefirot,» el cabalista Yehuda Ashlag (Baal HaSulam) escribió: 

En realidad, si permitimos que nuestro corazón responda una muy famosa pregunta, estoy seguro que todas las preguntas y dudas de si debemos estudiar la sabiduría de la Cabalá se desvanecerán del horizonte y observarás en su lugar y encontrarás que se fueron. Esta indignante pregunta es una que se hace el mundo entero, es decir, ‘¿Cuál es el significado de la vida?´

Podríamos decir que todo lo que se desarrolla en el mundo es porque no encontramos la respuesta a la pregunta acerca del significado de la vida. Podemos ver en qué  se involucra la humanidad y hacia dónde lleva eso al mundo y todo es porque fracasamos en entender para qué existimos. 

En su mayor parte deseamos archivar la pregunta acerca del significado y propósito de la vida y en su lugar involucrarnos en placeres más inmediatos y concretos, nos mantenemos ocupados para evitar esta pregunta. Porque si nos involucramos en la pregunta y no encontramos respuesta, nos provoca sufrimiento existencial en adición al sufrimiento que experimentamos en relación a nuestra supervivencia diaria. 

Sin embargo, la razón de que Baal HaSulam en su Introducción al estudio de las diez Sefirot, discuta el significado de la vida es porque quiere mostrar que no necesitamos tener ninguna meta elevada ni pensamientos especiales para poder embarcarnos en el camino espiritual. Muy simple, si nos sentimos mal y no sabemos por qué estamos vivos y esas preguntas siguen surgiendo en nosotros, nos hacen sentir incómodos y que necesitamos responder para justificar nuestra existencia, podemos empezar a avanzar en el camino espiritual. 

La sabiduría de la Cabalá fue construida específicamente para responder la pregunta acerca del significado y propósito de la vida. Y está abierta para todos, sin importar edad ni género ni antecedentes ni ninguna otra diferencia aparente. 

Basado en la lección virtual 31/ene/16, Escrito/editado por estudiantes del cabalista, Dr. Michael Laitman

Diferencia entre envidia buena y mala

Pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre la envidia buena y la mala? 

Respuesta: La envidia buena es cuando envidio a otros, pero no los afecto, sólo aprendo de ellos. 

Esa envidia puede ser relativamente egoísta si, al ver que otros se sienten emocionados con la ciencia, etc., los envidio y esto me hace avanzar. Es decir, no quiero dañarlos, al contrario, tal vez, soy incluso tan sensible que quiero que tengan más éxito y que yo los alcance en su avance. 

La envidia mala es cuando quiero tener éxito en algo, pero veo que no puedo y para no quedarme atrás, hago todo para que otros tropiecen y no tengan éxito. Así no les ayudo a avanzar ni avanzo con ellos. Incluso, si en realidad avanzo, no quiero que ellos lo hagan.
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De Kabtv “Estados espirituales” 3/abr/19

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