Estas cosas son diferentes. El hecho es que una persona puede adquirir la fe, lo que le ha de dar un sentido para acercarse al Creador, y luego podrá invocar esta propiedad.
Pero si no está consciente de que le falta fe. Sobre esto, está escrito: “Por lo cual, la luz se convierte en oscuridad para ellos, y la poción de la vida se convierte en la posición de la muerte. Es sobre ellos que el escrito dice: “Ay de ustedes que esperan el día del Señor; es oscuridad y no luz!” (Baal HaSulam, “Introducción al estudio de las diez Sefirot”).
Eso significa que debemos hallar la luz de la fe, a través de la cual podemos discernir dónde estamos. ¿Estamos en el camino que lleva al Creador o en el camino que nos separa del Creador?