Déjalos ir. Ya sabes, no me preocupo por nadie, si una persona no entiende que no tiene adónde ir, que se vaya y se dé cuenta de que no tiene otro lugar.
Si no es esta vez, morirá y renacerá; pasarán varias décadas antes de que empiece a pensar de nuevo en el sentido de la vida; así que, no será nuestro grupo ni yo, sino algo más, llegará allí; no podrá escapar de ello. Cada persona llegará a su punto de corrección.
Así que no hay necesidad de preocuparse, debemos hacer todo lo que esté a nuestro alcance. Si no lo hacemos, es un inconveniente para nosotros, pero si hemos hecho todo lo que podemos y el amigo se ha ido de todos modos, déjenlo en paz y nos encontraremos en Gmar Tikún (Corrección Final).