El Creador te dio un corazón y este, debe ayudarte a sentir donde existes: Ya sea dentro del hogar con el anfitrión (con el Creador) o fuera del hogar sin el anfitrión (sin el Creador), o como un caballo que recibe lo que debe recibir pero no más que eso. Aquí todo depende de dónde sientes que estás. El Creador quiere que nos veamos al lado de Él, junto a Él, en Su hogar.