Es porque el amor absoluto no educa a los niños. Los niños deben comprender que existen ciertas condiciones para la manifestación del amor. Y los padres también deberían sentir reciprocidad por parte de sus hijos: correcto-incorrecto, correcto-incorrecto, hacia ellos mismos-fuera de sí mismos, etc., para que haya algún tipo de contacto correcto, contacto mutuo entre ellos. Y no solo “te amo” y eso es todo.
Puede haber tal actitud hacia un bebé pero no entre adultos. Incluso cuando los niños están creciendo, debe haber relaciones mutuas basadas en la atracción y el rechazo, la zanahoria y el palo. Los niños deben entender que se les permite comportarse de cierta manera y no se les permite comportarse de otra manera, que hay recompensa y castigo.