En última instancia, para llevar al mundo a una distribución sana y correcta, con equilibrio, pago adecuado por el trabajo y el trabajo correcto, muchas de las cosas que hemos hecho deben ser destruidas.
¿Cuántos esquemas hemos torcido entre nosotros, jueces y abogados? Un cambio en nuestras relaciones, cuando las limpiemos de lo pretencioso e innecesario, cuando caigan todas las bolsas de valores y los bufetes de abogados, etc., etc., se adquirirá un fundamento diferente, una base sana