Pregunta:
¿Qué principios del universo deberíamos intentar cumplir primero?
Respuesta:
Los principios del universo no son para ser cumplidos, son leyes: la ley de la equivalencia de las cualidades, la ley de la unidad general de todas las partes del mundo, etcétera. No están pensados para que los cumplamos en ninguna secuencia, son los cimientos, los ladrillos del universo.
Supongamos que tenemos ante nosotros la naturaleza, que consiste, digamos, en 500 partículas elementales, cada partícula no puede ser mejor o peor que las demás, esto es toda la naturaleza.
Con respecto a nosotros, el único principio de la naturaleza es que es una sola fuerza. En la medida en que la comprendemos, sentimos, alcanzamos y revelamos, es como si la descompusiéramos en muchas fuerzas, muchas manifestaciones y principios diferentes.
Aunque se trata de una sola fuerza, la interpretamos como principios separados, ya que no podemos percibirla globalmente. Supongamos que vivimos en una especie de cosmos, y dentro de él está la construcción del mundo, el universo. Es uno, pero no podemos explorarlo como una entidad única.
Podemos explorar por separado los atributos que llamamos física, los que llamamos química, los que llamamos biología, zoología, botánica, geología, etc., porque hoy no tenemos suficiente experiencia, conocimiento o desarrollo para verlo todo como un todo. Por lo tanto, dividimos la naturaleza general en tales partes para poder hablar de ella y explorarla de alguna manera. No podemos considerarlo todo junto.
Lo mismo ocurre con los principios, solo hay una fuerza dentro de la cual existimos pero para comprenderla, para darnos cuenta de su influencia sobre nosotros y de cómo nos creó, y de cómo nos lleva por el camino de la evolución, dividimos su impacto en personal, general, histórico, y en diferentes niveles, manifestaciones, etc., esto en relación con nosotros, porque así nos resulta más fácil asimilarlo, acercarnos a él y sentirlo.
No podemos percibirlo globalmente, no tenemos suficientes sensaciones para hacerlo, ni la capacidad de procesarlo todo y evaluar esta fuerza, no podemos. Esto se debe a nuestras limitaciones para procesar la información, para comprenderla en su forma general y simultáneamente en todas sus profundidades e interconexiones. Esta es nuestra debilidad.
Por lo tanto, el único principio, que se llama: «Uno, único y unificado» está dividido en docenas relativas a nosotros. Lo dividimos arbitrariamente para nosotros en muchos principios diferentes.

