Los deseos, las cualidades, los sentimientos e incluso algunas acciones de nuestro mundo. ¿Por qué estuve 12 años con mi maestro? Fui su chófer, su ayudante y su asistente; cuidé de él como una enfermera en la cama de un hospital. ¿Para qué? Naturalmente, solo para recibir de él. ¿Sería querido este anciano si yo no quisiera y apreciara lo que hay en él? Por supuesto que no. Una persona debe ser consciente de para qué lo hace todo.
En nuestra vida, instintivamente solo tratamos a los niños con amor, y todo lo demás, por el contrario, con rechazo.