Cómo se alcanza la perfección de todas las almas de acuerdo a la Cabalá

Pregunta:

Dice que en las comidas y otros eventos hay oyentes y oradores. ¿Cuál debería ser la actitud de los oyentes hacia los que hablan?

Respuesta:

Todos deben ser pacientes con sus amigos hasta que todos maduremos juntos. ¿Cómo percibes a un niño? Hace cosas que parecen tontas e innecesarias. Ves cómo comete errores, cómo lo intenta, cómo algo sale bien y algo no. Pero a través de esto, de alguna manera crece.

 

Comentario:

Lo pregunto porque para muchas personas que se encuentran con la Cabalá por primera vez, esto no está claro.

Respuesta:

No me importa si les queda claro o no. Es imposible explicar algo por primera vez. Si una persona ha madurado, si entiende que no tiene otro lugar adonde ir, entonces verá la lógica en ello, algo superior; sentirá en lo más profundo de su ser que aquí hay algo. Y si aún no está listo, ¿por qué debería entenderlo? Será mejor que se vaya.

 

¿Crees que todo se decide con unas palabras inteligentes? No. Mira cuántos videoclips hermosos y profesionales has creado. ¿Y cuántas personas vienen gracias a esos clips? Hay millones de visitas, pero solo vienen unos pocos.

¿Puedes explicarme qué está pasando aquí? No puedes llegar a sus corazones. Estás llamando a sus puertas, pero sus corazones aún no responden a esa llamada.

Comentario:

Eso es exactamente lo que estoy diciendo. Quieres difundir lo más ampliamente posible, pero la gente no está preparada.

Mi respuesta:

Intentamos hacer todo lo posible, no voy a cambiar por eso. Somos quienes somos, y poco a poco intentamos ser más abiertos, más cercanos, más sencillos, más accesibles y más comprensibles para los demás. Lo estamos haciendo en todo el mundo, aquí en Israel, en la televisión y en Internet.

 

Por supuesto, aún se puede hacer mucho más. Intentamos escribir libros y expresar todo lo que la Cabalá quiere decirle a la gente en un lenguaje más sencillo. Pero si una persona aún no está preparada por su parte, ¿qué podemos hacer?

 

Hoy, cuando camino por la calle o estoy en algún lugar, veo a personas sencillas que me saludan, que me dan las gracias por existir un canal de Cabalá y por poder verlo. Incluso dicen: «De momento no entendemos mucho, ¡pero nos hace sentir muy bien!». Hay quienes sienten que les da una sensación de paz y seguridad. Otros dicen: «Cuando veo su canal, me distraigo y me relajo». 

 

Es decir, cada uno nos escucha en su propia longitud de onda, y eso me alegra mucho. Y tanto si entienden como si no entienden el significado interno y la esencia de la Cabalá, no lo necesitan porque el mundo está estructurado como una pirámide. El 99% de las personas no pueden entender la Cabalá en absoluto. Han sido creadas por la naturaleza, por el Creador, de tal manera que solo pueden unirse a ella, por así decirlo, y participar en ella.

 

Por ejemplo, ¿cuántas personas construyen nuestro mundo, sientan sus bases, crean empresas, bancos, los cimientos de la sociedad o realizan investigaciones científicas? ¿Cuántas hay? ¿Mil o dos en todo el mundo que lo gestionan todo?

 

Solo unos pocos cientos de personas en el mundo crean realmente algo, y el resto lo implementa. Esta implementación la llevan a cabo un gran número de científicos, ingenieros e investigadores. Pero la base, la idea, es el legado de un número muy reducido de personas. ¿Y los miles de millones restantes? Esos miles de millones están por debajo de ellos. Así es cómo está organizado el mundo. 

De exactamente la misma manera se alcanza la perfección de todas las almas. Cuando todos, individualmente y juntos, alcanzan una única estructura unificada, todos se incluyen a sí mismos en todos los demás, y entonces todos están incluidos en el todo. Como resultado, cada uno se siente como todo este sistema. Pero eso ocurre al final de la creación, al final de la corrección.

 Mientras tanto, no espero en absoluto que estos miles de millones de personas se den cuenta de la verdadera grandeza de lo que se les está revelando, de la verdadera posibilidad de lo que habla la Cabalá.

Sé por mi propia experiencia, por los 40 años que llevo dedicándome a la Cabalá, por las etapas por las que he pasado, por las revelaciones que he experimentado y por lo que aún me queda por delante.

 

Conexión constante con el Creador


Pregunta:

Mantener una conexión constante con el Creador es un esfuerzo consciente o todo surge de forma natural?

Respuesta:

Estos son esfuerzos constantes en los que intentamos existir. Pero no podemos vivir en ellos todo el tiempo de forma natural, el Creador interrumpe estos esfuerzos y nos ofrece otras imágenes del mundo en su lugar. Y volvemos de nuevo a intentar definir al Creador a través de ellas. Y así es todo el tiempo: entrada, salida, entrada, salida.

Pregunta:

¿Podría convertirse esto en un hábito?

 

Respuesta:

No se convierte en un hábito, sino en una necesidad.

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