Confía en la fe

Deberíamos interpretar que el orden para el trabajo en Torá y Mitzvot [preceptos], cuando se quiere realizar para el beneficio del Creador, es que uno tiene que luchar contra y derrotar a la inclinación al mal.  

 

Es decir, es de la naturaleza humana esforzarse cuando hay beneficio propio, pero cuando ve que no hay ningún beneficio personal al hacer este trabajo, no lo puede realizar. En su lugar, se queja y cuestiona, “¿Qué trabajo es éste para tí?”. O sea, ¿qué ganarás del esfuerzo?…. 

 

De este modo, a través de la pregunta que hace, asume el precepto de la fe por encima de la razón (Rabash, Notas 572 “Dos trabajos”). 

 

Para trabajar en beneficio del cielo necesitas aceptar las sensaciones y la comprensión a la luz de la fe. Esto significa que tenemos que llegar a un estado en el que confiamos en la fe y no en la razón a la que ahora estamos entregados. 

 

Recibir la respuesta a los cuestionamientos con la fe por sobre la razón y no dentro de la razón es darle dirección a los pensamientos, movimientos y actos para que no dependan del ego, sino de la cualidad de otorgamiento. 

 

Así, una persona debe desarrollarse al grado de por sobre la razón y obtener respuesta a la pregunta que surge del egoísmo, dado que la respuesta siempre llega de un grado que está por encima de la razón. 

 

 

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