Se dice que el Creador es el primero y el último. Él despierta un punto en el corazón y nosotros llevamos a los estudiantes de la mano como niños pequeños. ¿Qué otro papel tenemos en la difusión?
Respuesta:
Primero, estudiamos todos los materiales una vez más junto a ellos y así les enseñamos; y entonces ellos empiezan a ascender y a alcanzar las alturas.
Pregunta
¿Cómo se puede transmitir a la gente, especialmente en un país religioso, donde la Torá también tiene su esencia interna?
Respuesta:
No hay necesidad de difundir nada, excepto “Ama a tu prójimo como a tí mismo”. Eso es suficiente para corregir todas las almas.
Pregunta:
¿Poseemos tales almas que pueden trabajar abiertamente con una audiencia y que al mismo tiempo, no caigan?
Respuesta:
Claro que las hay, no tengas miedo de caer. Aquél que no cae, no se levanta. Así que, continúa y sigue avanzando de grado en grado.
Pregunta:
¿Cuál es la sensación mínima de que estamos conduciendo a la gente con nuestro mensaje de difusión? ¿De qué estamos hablando?
Respuesta:
Llevamos a la gente a que realice acciones para revelar al Creador en ellos.