El Creador no decide nada por la persona, Él solo nos distancia un poco, para darnos la oportunidad de que nos acerquemos más a Él. El Creador nos da el deseo de distanciarnos, pero en cualquier caso, es un coqueteo, es para atraernos o acercarnos más a Él.
Necesitamos ser muy sensibles al punto de que la santidad no se esté alejando de nosotros, e inmediatamente pedir al Creador que nos acerque más.