Déjenlo y sigan su camino sin él, en Cabalá no debemos forzar a nadie, como está escrito: “No hay coerción en la espiritualidad”.
Pero esta persona no avanzará sin estar en la decena, es la Ley. Hay quienes han estado en el grupo por diez años y es como si no hubieran estado ahí.
Cuando alguien se quiere desconectar de la Santidad, es la Santidad la que le precede y le echa del grupo.