No puedo hacer otra cosa; tengo que producirlo. La tarea de organizar este material corresponderá a mis alumnos en el futuro. Pero incluso ahora, el material se va estructurando poco a poco y forma diversos mensajes y programas.
Siempre intento ofrecer lo máximo que puedo en el momento presente, no es posible adelantarse ya que la gente no sería capaz de entenderme. No creo para “algún día” ni para que las cosas se queden sin usar; comparto mi trabajo con quienes son capaces de aplicarlo hoy. Mañana vendrán otros y se unirán a los alumnos de hoy, y el proceso continuará.
Aunque el tiempo es limitado, lo ideal sería repasar todos nuestros materiales cada año y adaptarlos a la nueva ola, el nuevo estado y el nuevo grado que hayamos alcanzado. Pero aunque no lo revisemos todo, el resultado es el mismo. Las personas establecen una base y, con el tiempo, son capaces de reinterpretar los conocimientos anteriores a la luz de su nueva comprensión.