No importa cómo se llame. Lo que importa es lo que experimentas. Deseas apasionadamente que el Creador te tome de la mano y te lleve a estos estados como a un niño pequeño que tomás de la mano y camina contigo.
Esto es lo que debemos esperar de las acciones del Creador sobre nosotros. Y entonces veremos el mundo entero de extremo a extremo y sentiremos que todo está lleno de la Luz del Creador.