Un amigo no soy yo, es algo externo; si me acostumbro al hecho de que me esfuerzo por conectarme con él, entonces esto ya es un grado en el camino hacia la conexión con el Creador.
El deseo de sentir a un amigo es diferente del deseo de sentir al otro, son sentimientos diferentes.
Debemos tratar de sentir al amigo como a nosotros mismos, tan cerca como si estuviera dentro de mí. Así preparamos el Kli (vasija) para la revelación del Creador dentro de nosotros.