Así lograremos todo lo que deseamos, excepto una cosa: gobernar y dictar a los demás, y cada persona podrá comprender cuál es su singularidad, cuál es su trabajo y qué debe hacer para beneficiar a los otros.
Esto es inherente a la naturaleza, así debe ser y así será. Solo de nosotros hoy depende todo esto, cuánto podemos acercarnos al menos un paso más a esto. Por esta razón ocurren las guerras.