Ahora puedes comprender la raíz de las corrupciones que se incorporaron en el pensamiento de la creación, que es deleitar a sus seres creados.
“Dios los ha hecho uno frente al otro”. En ese estado, se nos presenta el cuerpo corpóreo turbio, del cual se dijo: “Porque la inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud”. Esto es así porque el amamantamiento desde su juventud es de las cáscaras de las Klipot. (Baal HaSulam, El Estudio de las Diez Sefirot , parte 1, “Observación Interna”, capítulo 4, punto 17)