Definitivamente ganaremos la guerra contra la inclinación al mal porque todo ya ha sido calculado desde arriba. Por lo tanto, no hay ningún problema.
Pero, para ello, debemos unirnos en un solo corazón, conectarnos unos con otros, trabajar juntos y apoyarnos por un deseo común mutuamente unido. Entonces derrotaremos al egoísmo. No hay otras opciones.