Pregunta:
¿Qué recibimos, en esencia, en la entrega de la Torá?
Respuesta:
En la entrega de la Torá deseábamos profundamente convertirnos en un solo hombre con un solo corazón. Pero al mismo tiempo, permanecimos alrededor de la montaña de odio, la montaña de egoísmo que se había revelado entre nosotros. Y como queríamos liberarnos de ella y alcanzar el amor mutuo, recibimos la Torá.
Si no hay muchas fricciones entre nosotros, entonces no necesitamos la Torá, la fuerza que corrige las relaciones entre nosotros. Pero si descubrimos odio mutuo entre nosotros y separación, como en la sociedad israelí actual, entonces necesitamos la Torá, es decir, la fuerza de corrección. Es por eso que la Sabiduría de la Cabalá, que ha estado oculta durante miles de años, ahora está siendo revelada.
La Cabalá se revela precisamente hoy porque hemos alcanzado un estado en el que no podemos seguir sin ella. Debemos revelar todo nuestro odio mutuo para sentir la necesidad de la fuerza que corrige. Hasta que el odio no se revele claramente, la Torá no será necesaria.
Por eso se dice: «Yo creé la inclinación al mal», es decir, revelamos nuestra naturaleza malvada y nuestra actitud egoísta hacia los demás, y entonces necesitamos la Torá para corregirla. Por esta razón, la Torá fue entregada en el Monte Sinaí, la montaña del odio.
Día festivo de recibir la fuerza de la corrección Fiestas espirituales, parte 1
Pregunta:
En el Monte Sinaí, ¿se sintió el pueblo de Israel como una sola nación?
Respuesta:
En el Monte Sinaí, aún no nos sentíamos como una nación, pero estábamos preparados para llegar a ello. Se les preguntó a todos: «¿Están de acuerdo en unirse, o este será su lugar de entierro?»
Pregunta:
¿Qué podemos hacer si la sociedad israelí actual está tan fracturada que no existe ni el más mínimo impulso hacia la unidad?
Respuesta:
Es exactamente por eso que la sabiduría de la Cabalá está saliendo del ocultamiento y explicando al pueblo de Israel cuál es su misión. De lo contrario, no tendremos derecho a existir en esta tierra. Es precisamente ahora cuando los Diez Mandamientos proclamados en el monte Sinaí vuelven a cobrar gran relevancia.
Después de todo, hemos regresado físicamente a la Tierra de Israel y hemos recibido la oportunidad de restablecer en ella un estado judío independiente. Ante la división y el odio que crecen cada día más entre nosotros, empezamos a darnos cuenta de que necesitamos la fuerza de la corrección.
En espera de que la Torá entregada en el monte Sinaí sea recibida
Pregunta:
¿Cuál es el significado de la festividad de la entrega de la Torá (Matan Torá) y qué significa que la hayamos recibido? Parece que no cumplimos sus mandamientos. Es más bien lo contrario: Dice «no robar», robamos; «no codiciar la propiedad ajena», codiciamos.
¿Cómo se relaciona la Torá con nuestra vida actual? ¿Se habrá equivocado el Creador al entregar la Torá al pueblo de Israel?
Respuesta:
Existe la entrega de la Torá y su recepción. El problema es que, aunque nos fue dada, nunca la recibimos. La sociedad israelí actual está muy lejos de lo que debería ser en cuanto a vivir según las leyes de la Torá. Por lo tanto, todavía se nos considera en el exilio.
Pregunta:
¡Pero tenemos la Torá, la tenemos!
Respuesta:
Tenemos el libro que dice «Torá», pero eso no es suficiente. La Torá es la luz Superior que regresa a la fuente. La Luz corrige nuestra naturaleza egoísta y nos lleva al amor y a la participación mutua, hasta que amamos al prójimo como a nosotros mismos.
Esto se llama el entendimiento de la Torá. La Torá es la Luz, como está dicho: «Creé la inclinación al mal y la Torá para corregirla». El pueblo judío tiene el egoísmo más desarrollado, y no en vano se le llama «de dura cerviz». Por eso recibimos la Torá para su corrección: la Luz que reforma.
En el pasado, durante la época del primer y el segundo Templo, el pueblo de Israel usó esta luz para la corrección. Posteriormente, cayeron de este nivel, conocido como la destrucción del Templo y se exiliaron. Es un exilio de una vida basada en la ley del amor al prójimo.
Hoy en día, nadie piensa siquiera en amar a los demás. Solo quedan las tradiciones externas de la Torá.
La torá es luz ¿Cuándo desciende la Luz de la corrección?
Pregunta:
¿No hemos recibido todavía la Torá porque no todos cumplen los mandamientos religiosos?
Respuesta:
No hablamos de mandamientos religiosos. La Ley de la Torá es amar al prójimo como a uno mismo. Rabí Akiva llama a esto la gran regla de la Torá, que abarca todos los demás mandamientos. Por lo tanto, al cumplir los mandamientos mecánicamente, una persona debe preguntarse: ¿esto la acerca al amor al prójimo o incluso la aleja? ¿Crea división entre la gente e incita al odio?
¿Es esta la Torá que recibimos? Hemos recibido el remedio supremo, porque la Torá es Luz, una fuerza Superior que nos afecta si cumplimos con ciertas condiciones. Esta Fuerza puede corregir nuestra naturaleza y permitirnos abrir el mundo Superior, abrir los ojos y ver dónde estamos.
La Torá es eterna y con su ayuda también podemos alcanzar la vida eterna. Es posible si descubrimos el significado de la verdadera Torá y el mandamiento de amar al prójimo como a uno mismo, que combina todos los mandamientos.
Podemos alcanzar la vida eterna Ve la Torá en su verdadera forma

