Si varios individuos se unen con la fuerza de que vale la pena abandonar el amor propio, pero sin el suficiente poder e importancia de otorgamiento para volverse independientes, sin ayuda externa, si estos individuos se anulan unos ante otros y todos tienen el amor del Creador, aunque no puedan mantenerlo en la práctica, al unirse cada uno a la sociedad y anularse ante ella, se convierten en un solo cuerpo.
Por ejemplo, si hay diez personas en ese cuerpo, tiene diez veces más poder que una sola persona (Rabash, Artículo No. 6, 1984 “Amor de Amigos – 2”).
Aquí se activa el mecanismo de cooperación absoluta, la influencia de uno sobre el otro. Cuando estás entre personas que se dedican a una actividad específica y también te involucras en este trabajo, ese ejemplo mutuo te inspira y ayuda. Aquellos que estudian Cabalá y quieren dominar la regla de “amar a tu prójimo” deberían estar en ese grupo.