Pregunta: En estos días, todo se puede pintar de oro. Aunque parece barato, la gente desea que brille, que parezca oro ¿por qué no desaparece esa pasión?
Respuesta: No podemos ser indiferentes al color del oro, porque por miles de años ha sido el color más valioso. Si le damos a un niño varios colores para que juegue, también alcanzará la luz cálida. No por la plata, sino por el oro, porque es una luz cálida, un color cálido.
Personalmente, no lo veo así. No he sentido su valor en mucho tiempo.
Comentario: Es solo que el mundo gira constantemente en torno a baratijas brillantes.
Mi respuesta: El mundo debe llegar a reconocer la maldad de su ego, que trabajamos gratis para él, que está dentro de todos como tumor canceroso que nos está comiendo. ¿cómo puedo destruir mi ego?
Debemos comprenderlo y luchar contra él, sentirlo como el enemigo más malvado, más astuto e insidioso y también comprender que no hay nada afuera, todo está en el interior.
Te invitamos a ver “Corregir el EGO mediante la unión, según la Cabalá”
