Hay tres tipos de egoísmo. Está el egoísmo cotidiano habitual que se manifiesta en la familia, en el trabajo y en nuestras vidas, cuando constantemente nos usamos los unos a los otros de forma grosera. Y está el egoísmo, que se manifiesta directamente en la decena, en un grupo de personas que quieren unirse, pero de repente surge el odio, que aparece entre ellos.
El tercer nivel de egoísmo es cuando una persona alcanza al Creador directamente y ya quiere usar al Creador mismo para su propio bien, para su propio beneficio. ¿Necesitamos corregir los tres niveles?