¡El bebé quiere crecer!

Por el momento, no entendemos en qué medida nuestro avance depende del avance del mundo. Esto será revelado poco a poco y sentiremos nuestra obligación hacia el mundo. El bebé se le da a sus padres, no para hacerlos felices y para que tengan algo para jugar, sino para que lo cuiden y se preocupen por él todo el tiempo. Esta responsabilidad también se vuelve agradable y divertida puesto que el amor cambia de una gran responsabilidad hacia un privilegio deseado.

Hemos comenzado una nueva era y el mundo quiere avanzar, pero no sabe hacia dónde; por ello su desesperación crece día a día, y nosotros sentimos su impotencia. Esto nos ayuda a avanzar. De hecho los cabalistas en el pasado tuvieron tiempos mucho más difíciles en los que no veían cambios ni resultados en el mundo como consecuencia de su trabajo. Sin embargo, a nosotros, se nos ha dado esta oportunidad muy especial.

Una pareja casada que no tiene hijos sufre enormemente. A veces la conexión entre los dos se vuelve tan compenetrada que deciden vivir para eso, pero de hecho, sólo los niños convierten en una familia a una pareja.

Así que si nos preocupamos por el mundo, nos convertiremos en los padres que tienen un bebé, y eso compenetrará las conexiones entre nosotros. Nos traerá éxito en todo lo que anhelemos.

Para hacer eso, tenemos que estudiar y mejorar nuestro método. Cada uno debe convertirse en conferencista, maestro o en un organizador y así avanzaremos. Si no nos preocupamos por la gente, entonces no hay manera de que avancemos. El Creador no necesita nuestro avance en sí mismo, son los deseos de los 7 billones los que Él necesita y por eso nosotros tenemos que trabajar para ellos.

(81253 – De la 1º parte de la lección diaria de Cabalá del 21 de Junio del 2012, Shamati # 30)

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