En las noticias (NPR):
El 27 de marzo de 2013, John Sweeney, un fontanero de Irlanda, creó una página de Facebook llamada “café suspendido”. Su mensaje era sencillo: compra una taza de café para un desconocido, porque un acto de bondad puede cambiar una vida. Ocho horas después, la página había conseguido más de 20,000 me gusta.
“El café suspendido, o café sospeso, es una tradición que proviene de Nápoles, Italia y se remonta al menos a principios del siglo XX. Cuando los clientes compran café, también pagan por adelantado para que se le regale una taza a otra persona, generalmente alguien que no podría permitírselo.
Uno de los desafíos para hacer de la amabilidad a través del café un elemento básico de la cultura estadounidense es que somos una sociedad que no se siente muy cómoda, pidiendo ayuda.