El Creador te cuida constantemente

Pregunta:

Una vez se le preguntó a un sabio: “¿Cómo no se cansa de estar siempre solo?” y él respondió, “Tengo mucho qué hacer. Tengo que enseñar a dos halcones y a dos águilas, calmar a dos conejos, entrenar a una víbora, inspirar a un burro y domar a un león”. 

“¿Pero dónde están?” se le preguntó. El sabio respondió, “Están dentro de mí. Los dos halcones son mis ojos, las águilas son mis manos y los conejos son mis piernas. Lo más difícil es la víbora. Siempre está lista para atacar, morder e inyectar su veneno. Esa es mi lengua. El burro es necio y es mi cuerpo. El león quiere gobernar. Es orgulloso, arrogante y piensa que todo el mundo debe girar a su alrededor. Tengo mucho trabajo que hacer”. 

¿Es justo mirar al mundo como es o es algo aproximado? 

Respuesta:

Aproximado, sí. Lo que veo y a quién veo, lo veo todo dentro de mí y ese es todo mi trabajo. 

Pregunta:

Su trabajo, como dice este sabio, es siempre domar, detener, retener su lengua, su león, etc. ¿Es correcto estar constantemente en ese juego? 

Respuesta:

Sí, en ese estado. 

Pregunta:

¿En relación a qué debe ser? 

Respuesta:

 En relación al egoísmo propio y a la compasión universal. 

Pregunta:

Entonces, ¿la compasión debe estar frente a mí? y con eso en mente, atravieso todo esto. Resulta que todo lo que está alrededor, existe para mí —todo; ¿y, cada persona tendría que pensar así? 

Respuesta:

¡Por supuesto! 

Pregunta:

¿Puede decir por qué se hace así? Finalmente, la persona no tiene esa comprensión. 

Respuesta:

Es así para que reúnas todas las impresiones a lo largo de tu vida y luego encuentres una solución. 

Pregunta:

La he juntado:  Allí me pegan y aquí me pegan. Ahí me sentí ofendido y aquí mi “yo”, fue llevado al piso, ¡sencillamente pisoteado! y ¿tengo que decir que todo está dentro de mí? 

Respuesta:

Todo es tuyo y todo es para que comprendas el plan. 

Pregunta:

Usted dijo que la compasión está frente a la persona. ¿Así que ese es el plan? ¿Apuntar a la compasión? 

Respuesta:

Sí. 

Pregunta:

¿Y realmente yo tengo que domar todo dentro de mí? 

Respuesta:

Sí, tranquilamente domar. 

Pregunta:

Entonces, ¿tenemos que trabajar constantemente y no puede haber descanso? 

Respuesta:

Sí, así está escrito. 

Pregunta:

Aunque nos hagamos viejos y nos jubilemos de este mundo, ¿seguimos con este trabajo? 

Respuesta:

Sí. Hasta el último momento. 

Pregunta:

¿Cómo puede uno mantener esta compasión frente a sí mismo y vivir y trabajar con eso en mente?

Respuesta:

Al recordar que estás ante el Creador, quien es absolutamente amable, benevolente, sabio y ¡constantemente te está cuidando! 

Pregunta:

El dolor más terrible y ¿estos son mis pensamientos? La más terrible humillación ¿y digo, “Es que me está cuidando”? 

Respuesta:

Sí.

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