Cuando alcanzan la corrección, se igualan. En nuestro mundo se cumple cuando un hombre y una mujer se esfuerzan juntos por su corrección —para unirse con el Creador.
Al acordar que sus esfuerzos sean para que el Creador esté entre ellos, es decir, que lo principal en su relación sea otorgar y amar y comunicarse mutuamente para eventualmente ser como el Creador y no solo satisfacerse uno al otro, entonces espiritualmente crecen muy fuertes, rápido y efectivamente.