El éxito durante el tiempo de preparación

Pregunta:

¿Cómo puedo saber si he logrado atribuirlo todo al Creador? Y si no lo he logrado, ¿qué debo hacer a continuación?

Respuesta:

El éxito significa que, en este momento, siento que estoy dando un paso adelante y aclarando mi estado más profundamente. Esto no significa que obtenga una visión clara frente a las perturbaciones. Gano claridad en el sentido del dicho: «Verás tu mundo en tu vida», pero esto aún no es el verdadero logro de la meta.

 

Sin embargo, cuando las causas y consecuencias se me revelan cómo el gobierno del Creador, comienzo a comprender que, a través de esta acción, he unido mi actitud, Su obra sobre mí y el estado al que he llegado. Es decir, Su gobierno se me aclara de alguna forma, pero se aclara solo para que caiga inmediatamente en una perturbación aún mayor y la aclare en una oscuridad aún mayor.

 

Así, cada vez se me da fuerza y conocimiento adicionales, o se podría decir, la fuerza del conocimiento, para que esté listo para la próxima perturbación.

La búsqueda del Creador

¿Cómo podemos salir de la naturaleza egoísta y no fusionarnos con el Creador debido al deseo de recibir?

 

En la primera etapa, examinas tus estados para revelar su causa. Y gradualmente, a medida que tus Kelim (vasijas) crecen, llegas a una sensación interna de que aparentemente hay alguien que gobierna todo.

 

Comienzas a buscar a aquel que lo transforma todo, pero Él está oculto, y lo buscas desde el deseo de recibir. Esto se llama «Lo Lishmá». Desarrollas una actitud hacia el Creador y comienzas a darte cuenta de Su importancia a pesar de Su ocultamiento.

 

Esto ocurre bajo la influencia de las Luces Circundantes. Con ellas, Él aparentemente te atrae hacia Sí mismo. Y así avanzas del doble ocultamiento al ocultamiento simple.

 

¿Cuál es la diferencia entre el ocultamiento simple y el ocultamiento doble? Es el hecho de que empiezas a sentir la causa de lo que te está sucediendo. Pero prefieres estar con el Creador en lugar de con la causa, porque la sensación del Creador endulza el sufrimiento en los estados que Él te envía. En el deseo de recibir te sientes mal, y la sensación del Creador te da dulzura. Esto todavía se llama «Lo Lishmá».

 

Si desarrollas el máximo Lo Lishmá, cuando en cualquier caso prefieres estar en adhesión con Él como con la verdad, y a pesar de las sensaciones desagradables que puedan surgir en ti, esto se vuelve más importante que cualquier otra cosa, entonces alcanzas el máximo Lo Lishmá desde el cual se pasa a Lishmá.

 

Es decir, a lo largo de todo el camino Le exiges, Lo buscas y Lo tratas de sentir; de lo contrario, te sientes mal aunque en la vida material todo te vaya bien. Esta búsqueda solo es posible desde el punto del corazón, porque desde todos los demás deseos, aparte del punto del corazón, buscarás las satisfacciones de este mundo. Pero el punto del corazón exige la sensación del Creador. Con esto se llena.

Pregunta:

Cuando alcanzo el gran Lo Lishmá, ¿significa eso que, por mucho mal que sienta, seguiré aferrándome a Él porque Él es la verdad?

Respuesta:

 Sí y no. Pasas a evaluar en diferentes escalas y comienzas a sopesar lo bueno y lo malo según la presencia o ausencia de adhesión a Él. El momento en que te sientes separado de Él ya se convierte en algo malo para ti. El deseo de recibir pierde su valor para ti porque solo la adhesión a Él se vuelve importante.

Pregunta:

Pero, ¿cómo puede ser importante para mí si sé que es Él quien me hace sentir mal?

Respuesta:

Acércate y lo verás.

Para que el Creador reine en el deseo

Cuando «no recibe recompensa», ocurre justo lo contrario: no siente ningún deseo por la Torá ni por la plegaria. Todo lo que hace en Kedushá le viene impuesto, y cuando reflexiona, dice de todo lo que tiene que ver con Kedushá que para él es como un veneno mortal, que quiere huir rápidamente de todas esas cosas que le rodean (Rabash, «¿Qué significa “No hay nada que no tenga su lugar” en el trabajo?»).

Pregunta:

¿Qué significa que «todo lo que hace se lo imponen»?

Respuesta:

Rabash muestra hasta qué punto una persona puede estar engañada y no darse cuenta de dónde se encuentra realmente. Le parece que está a punto de construir un Kli, pero si su trabajo carece de esfuerzo, entonces recibe la poción de la muerte. Le parece que está avanzando, elevándose y sintiendo la fructuosidad del trabajo.

 

Sin embargo, si esta elevación no se debe a que tenga la posibilidad de conectarse con el Creador y se eleve por encima de todos los problemas y dificultades, sino a que, cuando siente una carencia en sus Kelim ordinarios, vive únicamente del hecho de que está conectado con el Creador gracias a su grandeza y no por ninguna otra razón, esto se denomina santidad. Pero si disfruta de la conexión con el Creador, y su deseo de recibir y su intelecto están de acuerdo con ello, esto es lo contrario a la santidad.

 

Esta conclusión debe quedar totalmente clara para la persona. El estudio y el grupo deben ayudarle en ello. En primer lugar, necesitamos la Luz que nos reforma, para que podamos ver, ante todo, hasta qué punto nuestros deseos son contrarios a los deseos del Creador, y cómo toda la realidad —excepto nuestra realidad limitada— se sustenta en el deseo de otorgar. Y nosotros, en comparación con la realidad espiritual, no somos más que un minúsculo grano de arena en el que impera la ley de la satisfacción según el deseo de recibir. Sin embargo, vemos que ni siquiera en esto ha tenido éxito nadie.

 

Para nosotros, esta ley no se cumple. Solo sirve como preparación para que lleguemos a la conclusión de que esto es imposible, y empecemos a construir algo opuesto a ello que esté por encima, «por encima» significa que debemos invertirlo. Una persona debe prepararse muchos medios y pruebas que le ayuden y le recuerden su progreso. De lo contrario, no habrá progreso.

 

Todo aquello con lo que estamos de acuerdo es rechazado en la espiritualidad. Es importante comprender en qué consiste esta oposición, ya que no se trata de ir en contra de los propios deseos, sino de que el Creador reine en ellos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *