Pregunta:
A veces lleva a todo el grupo a estados tales que los alumnos sienten que es necesario hacer un esfuerzo para salir de ellos. ¿Forma esto parte de su trabajo?
Respuesta:
Por supuesto. ¡Esto es educación! ¿Por qué más necesitas un maestro en Cabalá? Un maestro guía a los estudiantes a través de todos los pasos más básicos para entrar al mundo superior, y entonces ellos serán capaces de ir más allá por sí mismos. En nuestro mundo, hacemos exactamente lo mismo con nuestros hijos; los acompañamos hasta que se convierten en adultos.
Pregunta:
Durante este proceso, ¿experimenta lo que dice o se limita a actuar para que los alumnos lo sientan?
Respuesta:
No, lo vivo todo con ellos. Lo que pasa es que simpatizo con ellos y empatizo. Para mí, esta empatía es mucho más profunda que la de ellos. Si no tienen éxito en algo, o algo les resulta difícil e incomprensible, yo lo vivo mucho más que ellos. Parece que incluso sonrío, pero en realidad estoy muy preocupada interiormente. Soy capaz de sobrevivir a esto porque entiendo tanto la entrada como la salida de estos estados y su necesidad.
Igual que en nuestro mundo, por ejemplo, un niño intoxicado necesita ayunar. Llora y quiere comer, y sus padres sufren por ello, pero, por otro lado, saben que no pueden darle comida, y tienen que esperar. O, por ejemplo, saben que es necesario tratar la llaga de su hijo con un antiséptico y que le arderá, pero lo hacen de todos modos, y esto no es un gran problema.
¿Sabías que? El verdadero maestro se siente con el corazón
